2 de mayo de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

¿Se acuerdan de estas frases publicitarias: “¡Mucho ojo!” y “Canal 5. Al Servicio de la Comunidad”?

Por. Nancy Cárdenas

Las aterradoras noticias sobre la crisis de desapariciones en México han captado los espacios noticiosos tanto en medios escritos, electrónicos y digitales, luego de que el Colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco diera a conocer, a través de imágenes, lo que puede ser un campo de entrenamiento y exterminio de personas bajo el control del crimen organizado, en un predio llamado “Rancho Izaguirre” en Teuchitlán, Jalisco.

Es imposible no estremecerse con semejante suceso.  Aún las personas que no son asiduas a los noticieros se han enterado del horror porque las redes sociales se han encargado de viralizarlo hasta los confines internacionales.

No quiero abundar sobre lo que ya se ha dicho al respecto, además de que todavía falta que la misma presidenta Claudia Sheinbaum, informe de las medidas extraordinarias que asumirá como Estado a favor de las víctimas de esta tragedia humana.

Al mismo tiempo, es notorio el abandono institucional de campañas de comunicación social para alertar a la sociedad, especialmente a niños y adolescentes de alejarse de situaciones de peligro y vulnerabilidad. Mi intención no es equiparar la obligación del Estado de buscar a las personas desaparecidas y de castigar a los delincuentes, sino hacer efectiva una política ´pública integral para realizar acciones paralelas preventivas tal y como lo señala el documento Principios Rectores para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, del Comité de la ONU Contra la Desaparición Forzada, que dice: “Principio 3: (…) Los objetivos de esa política integral, además de la búsqueda, deben ser la prevención de desapariciones forzadas, el esclarecimiento de las ya ocurridas, el justo castigo de los perpetradores y la adopción de medidas de protección de las víctimas, entre otras medidas que garanticen que no se vuelvan a cometer desapariciones forzadas” (https://www.ohchr.org/sites/default/files/Documents/HRBodies/CED/PrincipiosRectores_DigitalisedVersion_SP.pdf)

Mensajes eficaces y políticas públicas eficientes

Poco conocemos o poco recordamos sobre campañas actuales de difusión masiva dirigidas a la sociedad sobre el autocuidado del individuo de no ponerse en situación de riesgo de caer en las redes de la delincuencia organizada y de ser víctimas de desaparición forzada, particularmente, en los dos últimos sexenios donde el número de personas desaparecidas ha crecido dolorosamente.

Si hoy volvemos a ver, gracias a la magia de You Tube, las campañas de servicio social de Canal 5, de Televisa, la de “Mucho ojo” y “Al Servicio de la Comunidad”, tal vez los jóvenes de hoy las calificarían de cándidas y simples, pero la verdad es que, tan efectivas fueron que las generaciones que crecimos en los ochentas y noventas las seguimos recordando, y tal vez, sí influyeron en nuestro inconsciente para auto cuidarnos.

De manera que, si la presidenta mexicana considera que la delincuencia en nuestro país debe tratarse atacando las causas, pues este es el mejor momento para que el presupuesto público se aproveche para concientizar a los más vulnerables de que valen mucho y merecen respeto.

La ley sí es la ley.

LEY GENERAL EN MATERIA DE DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS, DESAPARICIÓN COMETIDA POR PARTICULARES Y DEL SISTEMA NACIONAL DE BÚSQUEDA DE PERSONAS

Artículo 2. La presente Ley tiene por objeto: I. (…) buscar a las Personas Desaparecidas y No Localizadas, y esclarecer los hechos; así como para prevenir, investigar, sancionar y erradicar los delitos en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares, así como los delitos vinculados que establece esta Ley.