Al interior del régimen 4T pregonan que existe plena libertad de expresión; mucho más que en el pasado.
Pero en el gremio periodístico, la realidad es distinta, son múltiples las experiencias de rechazo desde el poder a esa libertad.
De hecho, hay evidencias y experiencias de censura al periodismo diario, a columnistas y articulistas.
Andrés Manuel López Obrador, nunca soportó la crítica, a grado tal de crear una andanada de animadversión llamándole el “hampa del periodismo”.
Sus actitudes autoritarias contra la libertad de expresión, eran secundadas por no pocos de sus allegados.
Pero ese actuar lo replicaba el pie de la letra, quien entonces se desempeñaba como secretaria de Medio Ambiente y hoy despacha en Palacio Nacional.
El rechazo a la libertad de informar, no sólo se traduce en censura, sino en agresiones, que derivan incluso en la muerte de los comunicadores.
Según la organización Artículo 19, durante 2025 se han registrado 639 agresiones contra periodistas y medios de comunicación.
Desde el año 2000 hasta la fecha, 172 periodistas han sido asesinados; actualmente, cada 14 horas hay una agresión contra algún periodista.
En 2012 se creó la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, en respuesta a una sistemática violencia contra el periodismo.
Organismos internacionales y organizaciones defensoras de la libertad de expresión, han dicho que México es uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo.
En nuestro país varios periodistas, traen consigo protección personalizada, como es el caso de Ciro Gómez Leyva, tras el atentado en su contra del que salió ileso.
Otros periodistas, se han visto obligados a radicar fuera de México, debido a las constantes amenazas y agresiones.
Una encuesta del diario El Financiero, reportó que el 70% cree que en nuestro país hay plena libertad de expresión.
Entre simpatizantes del partido en el poder, el 84% piensa que se ejerce a plenitud la libertad de expresión.
Pero entre un segmento apartidista, el 53% se mostró en desacuerdo con que la libertad de expresión se ejerza plenamente.
La realidad es que desde el poder se ejerce presión contra el periodismo; se usa un doble discurso, en el sentido de que hay más libertad que nunca.
Sin embargo, por otro lado, se le permite a los gobernantes atentar contra informadores incómodos, como sucedió con Layda Sansores en Campeche.
El ejemplo, surgió en Palacio Nacional, donde se crearon sendos segmentos para pretender desmentir información nada agradable al gobierno.
“Quién es quién en las mentiras”, por ejemplo; la disculpa pública, es otra variante de la censura a la ciudadanía que comente la osadía de criticar a los poderosos.
PROSPECCIÓN… La magistrada electa Martha Alejandra Chávez Camarena impugnó ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la asignación de periodos y presidencia en el Tribunal de Disciplina Judicial de la Ciudad de México, al considerar que se violó la paridad de género. El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) y el Tribunal Electoral de la Ciudad de México (TECDMX) otorgaron los cargos de mayor duración a dos hombres, dejando a tres mujeres con periodos más cortos y limitando su acceso a la presidencia. Chávez Camarena sostiene que la reforma judicial obliga a alternar cargos empezando por una mujer y a garantizar paridad cuantitativa y cualitativa. El caso (SUP-JDC-2277/2025) está en la ponencia de la magistrada Janine Otálora y la Sala Superior del TEPJF decidirá si revierte la asignación para asegurar igualdad real. ¿O se favorecerá al segundo lugar de los hombres que es hermano del ministro electo Arístides Rodrigo Guerrero García?


