30 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Los gavilanes no pían/Rubén Moreira/Artículo

No es una novedad que los políticos escriban sus memorias o “verdades”. En el siglo XX hay ejemplos de esta práctica,que en algunos casos puede ser hasta divertida para los lectores. 

De los personajes metidos en la política han salido escritos espectaculares. Dos ejemplos: Vasconcelos y la saga de textos, que inicia con el Ulises Criollo y las memorias del famoso Alazán Tostado.

Antes de avanzar, aclaro: en el siglo XIX también haybodrios, perdón, reflexiones de algunos prohombres, entre ellos Juárez, Guillermo Prieto y Santa Anna. 

Los textos con epifanías personales pueden tener varios objetivos; reseño:

1.- el cursi. Este consiste en dejar a sus herederos una narración rosa de la vida del autor. Un ejemplo es Juárez, sacrosanto varón que nos recetó: Apuntes para mis hijos. 2.- El presumido. Es una colección de alardes de todo tipo. Gracias a este subgénero literario podemos saber de las aventuras sexuales del famoso oaxaqueño que fue secretario de Educación. 3.- El franco. Un estilo norteño que no duda en poner en su lugar las cosas y dejar de lado posiciones zalameras y gatunas. Aquí se ubican Urquizo y los Alessio Robles. 4.- El que aclara. Son textos que salen de la pluma de políticos que tienen como razón de ser la defensa de ataques y la búsqueda de pretextos. Entre ellos, los dePascual Ortiz Rubio, Limantour y algunos de López Obrador, y 5.- El cínico. Lleno de párrafos que enumeran delitos, faltas y excesos, escritos como proezas o confesiones. Se hacen desde una posición de autosuficiencia y una especie de rara lealtad a la realidad. Allí se encuentra el campeón de todos los textos autobiográficos: las memorias de Gonzalo N. Santos; el autor fue conocido como el Alazán Tostado, y es el mismo que acuñó una frase emblemática: los gavilanes no pían.

No hay textos puros y en todos se pueden mezclar matices.Incluso, tenemos el anti biográfico, un texto que también se pone de ejemplo de la antinovela de la Revolución; me refiero a Los relámpagos de agosto, la premiada obra de mi admirado Jorge Ibargüengoitia. 

Hace unos días salió a la venta un librito de este géneroliterario que se agotó inmediatamente. El nombre: Nvenganza ni perdón, de la pluma de Julio Scherer y Jorge Fernández Menéndez. En la portada, el abrazo que le da el presidente tabasqueño a su “amigo” después de anunciar que le daba las gracias. 

En el libro, de necesaria lectura, hay cuatro líneas a destacar: 1.- la justificación personal; 2.- la descripción de Andrés,que, sin querer o queriendo, queda en calidad de ignorante y psicótico; 3.- los enemigos, entre ellos destaca el señor Jesús Ramírez, al cual le dan la aporreada de su vida; y 4.- la confirmación de la construcción de un régimen de fanáticos que llevan al país a la ruina. 

El morbo es el morbo y ya tengo mi librito del Scherer.