1 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Las mentiras de Infodemia

Siempre sí hubo una persona asoleándose con singular alegría desde un balcón en Palacio Nacional.

La presidenta lo aceptó, pero, como siempre, minimizó el hecho al no entrar en detalles. Solo su argumento de que no está prohibido, pero al mismo tiempo dijo que la persona fue sancionada… ¡por algo que no está prohibido!

Bueno, luego dicen que no son autoritarios.

El tema no es el “Acapulco en la azotea” (o balcón, en este caso). El tema es el uso de recursos públicos para mentir y para emprender una nueva campaña de desprestigio en contra de medios y periodistas con cargo al erario y bajo la dirección de quienes antes se ostentaban como periodistas que denunciaban la corrupción, como Jenaro Villamil y Miguel Elorza.

Durante días, el que se dice responsable del Sistema Público de Radiodifusión (SPR) y el encargado de una cuasi plataforma de ‘fact checking’ denominada Infodemia, se esmeraron en mantener un patético oxímoron.

Su mentira fue decir que la foto de la persona asoleándose era falsa, que había sido creada con herramientas de Inteligencia Artificial y hasta quisieron demostrarlo usando las mismas herramientas digitales.

Recurrieron a sedicentes periodistas que hasta premios nacionales han recibido para demostrar que la imagen era una invención.

La presidenta terminó por reconocer que sí hubo alguien gozando de los rayos del sol en Palacio Nacional.

El SPR no se ha disculpado hasta ahora. Infodemia publicó una disculpa, pero no aceptó que mintió deliberadamente. No aceptó que construyó una falsa narrativa con recursos públicos y que la usó para agredir a medios y periodistas, como ha sido su costumbre desde el sexenio anterior.

Fieles a su estilo, estos personajes que hacen propaganda en vez de comunicación social callan ante sus falsedades y la presidenta lo solapa, porque prefiere decir públicamente que sancionaron a alguien por hacer algo que no está prohibido, en vez de enviar al desempleo a sujetos que utilizan el dinero público para realizar actos de violencia.

El 14 de febrero de 2024 concluyó el periodo legal de cinco años por el que Jenaro Villamil fue designado director del SPR. En su momento, el Senado de la República le negó la ratificación y por lo tanto ya no era funcionario público.

De manera ilegal se autonombró encargado de despacho, pues ninguna persona que no ostenta cargo público puede asumir este tipo de encargos, pero la presidenta prefirió proponerlo para un nuevo periodo de cinco años, porque los propagandistas son útiles para los intereses, aunque luego tengan que ser desmentidos por el propio poder que los protege.

PD. En este y muchos otros casos, el Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación tiene la mala costumbre de guardar silencio, lo mismo que la Unidad de Derechos Humanos, la Subsecretaría de Derechos Humanos y la propia titular de la Secretaría de Gobernación, que tanto presumen defender el derecho a la libertad de expresión.