15 de octubre de 2026

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Libertad Informativa

Diputados del PRI votan en contra de Ley de Ingresos: contempla endeudamiento de 1.67 billones de pesos, reduce expectativa de crecimiento

Las y los diputados federales del PRI, coordinados por Rubén Moreira, votaron en contra del dictamen de la Ley de Ingresos 2027 por considerar que las expectativas de crecimiento son bajas, al contemplar un endeudamiento interno de 1.67 billones de pesos y el pago de intereses absorberá el 17.2 por ciento de los ingresos públicos, recursos que deberían destinarse a salud, educación e infraestructura.

Al posicionar a nombre de la bancada del PRI, coordinada por Rubén Moreira Valdez, el legislador priista Jericó Abramo afirmó que se está pidiendo prestado para sostener el gasto de la nómina del gobierno, de las pensiones y de los sistemas de salud pública y no para crecer la infraestructura del país.

Planteó que para crecer se necesitan tres cosas: certidumbre jurídica; inversión pública y privada, y certidumbre financiera y buenos ingresos de recaudación fiscal y petroleros. En ese sentido, mencionó que lamentablemente los ingresos petroleros cayeron 220 mil millones de pesos.

Con este panorama, el legislador coahuilense aseguró que las y los trabajadores del Seguro Social están afuera reclamando cosas justas como un mal sistema de abasto de medicamentos, reconocido por el gobierno, y porque no hay un acuerdo en los términos laborales de los contratos colectivos.

Además, señaló que las familias mexicanas enfrentan mayores gastos médicos ante las deficiencias del sistema público de salud. “México necesita inversión que genere riqueza y empleos, no seguir endeudándose para pagar deudas”, reiteró.

En su intervención, el diputado Christian Castro advirtió que el gobierno pretende contratar hasta 1.7 billones de pesos de deuda interna neta, mientras la deuda pública alcanzaría los 21.6 billones, lo que contrasta con el bajo crecimiento económico.

“México necesita inversión, empleos formales y finanzas públicas responsables, no más compromisos que terminen afectando el bolsillo de las familias”, enfatizó para después evidenciar que el gobierno calcula un crecimiento de entre 1.5 y 2.5 por ciento, pero el país necesita mucho más que pronósticos optimistas.

En ese sentido, Castro Bello indicó que la deuda no es dinero gratis, alguien la va a tener que pagar, y ese alguien lamentablemente serán los ciudadanos. “Esta propuesta de Ingresos es irresponsable, no se refleja en el empleo que no llega, en los servicios que no alcanzan y en la incertidumbre que enfrentan millones de familias mexicanas”, agregó.

Por su parte, Emilio Suárez señaló que, entre 2018 y 2026, la deuda aumentó 90 por ciento, mientras el crecimiento económico ha sido insuficiente para sostener las finanzas públicas. “Cada peso destinado a intereses es un peso menos para hospitales, escuelas, carreteras y oportunidades para los mexicanos”, subrayó.

Sostuvo que estamos pagando más por los errores del sexenio pasado que lo que invertimos en la infraestructura del futuro. Como ejemplo, detalló que la economía creció cerca de 1.8 por ciento anual con Calderón, incluyendo la crisis del 2009, y 2.4 por ciento con Peña Nieto, y desde el 2019 ha crecido menos del 1 por ciento.

Puntualizó también que desde el 2024 el déficit presupuestario ha estado por encima del porcentaje del PIB que se destina a inversión productiva, lo que se percibe de manera real en la vida de la gente. Añadió que la política económica Morena solo desplaza la inversión privada y encarece el crédito para todos, frena la inversión pública productiva y destruye la competitividad de México.