Como si alguna cabecita perversa quisiera crear un distractor, después de que la Marina fuera involucrada en delitos de huachicol, y de que Hernán Bermúdez, líder de La Barredora, llegó deportado a México, surge la telenovela de los López Beltrán.
Resulta que una jueza federal de Zacatecas, con apenas un día en el cargo, amparó a los hermanos Gonzaloy Andrés, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, contra cualquier orden de aprehensión, privación, incomunicación o desaparición forzada.
Esa demanda fue tramitada por Francisco Javier Rodríguez Smith, supuesto abogado de Rafael Caro Quintero, e incluye a 13 personas más acusadas por huachicol fiscal, como el contralmirante Fernando Farías Laguna y Roberto Blanco Cantú, El Señor de los Buques.
La noticia, difundida por el periodista Claudio Ochoa, fue la comidilla del día.
Horas después, Andy emitió un comunicado en el que niega que él o su hermano hubieran tramitado amparo alguno, y culpó a sus enemigos de querer vincularlos en temas, como el huachicol, que han manchado a la 4T.
Y a lo mejor tiene razón de que mentes perversas hayan tramitado ese amparo a su nombre, pues la ley permite a cualquier persona solicitar la protección para un tercero contra actos de la autoridad.
Claro que el hecho de que los hijos del expresidente se habían amparado, en automático los vincularía con todos los negocios oscuros con que varios reportajes periodísticos los relacionan.
Pero también cabe la posibilidad de que su propio círculo haya ideado eso para victimizarlos y desactivar cualquier mención futura que pudieran hacer de ellos, sobre todo en los casos que han querido involucrarlos.
Con la versión de que se trata de un ataque de sus enemigos, se estarían lavando la cara —sobre todo Andy— del desprestigio por sus vacaciones en Japón, y sus gastos suntuosos en tiendas de marca y en el spa del hotel.
Pero tampoco puede descartarse que del gobierno federal pudieran haber ideado la trama, a fin de allanarle el camino a la iniciativa de Claudia Sheinbaum para reformar la Ley de Amparo, e impedir que todo mundo se apegue a la protección legal contra la autoridad.
Sería una forma de probar cómo esta ley, que es garante de los derechos ciudadanos ante el gobierno, es usada indiscriminadamente para alargar el dictado de las sentencias, sobre delitos de alto impacto.
Además del tema del huachicol fiscal, está la llegada de Hernán Bermúdez a México, pues hay gran expectativa de lo que pueda decir del morenista Adán Augusto López, líder del Senado, quien lo llevó al gobierno de Tabasco.
Como también en la Tierra del Edén se habla de las andanzas de la familia de López Obrador, el supuesto amparo cae como anillo al dedo para la grilla.
Y será el sereno, pero como en política no hay coincidencias, en el tema de los chamacos queda mucha tela de dónde cortar.
CENTAVITOS
Por cierto, quienes creen que la reforma a la Ley de Amparo sólo afectaría a grandes empresarios, que abusan de ese instrumento para prolongar sus juicios, están bien equivocados. La propuesta presidencial pide también limitar la suspensión de amparo si se considera que al hacerlo se contraviene el interés social o disposiciones de orden público.
Con eso, algo tan burdo, como un lío con el alcoholímetro, donde los conductores que manejan ebrios son remitidos al Torito a cumplir un arresto administrativo de hasta 48 horas, pero que con un amparo podían curarse la cruda en su casa, ya no sería posible.


