Clara Brugada y Aleida Alavez están llevando demasiado lejos su pleito personal por el control de Iztapalapa, a tal punto que la jefa de Gobierno tuvo que ceder en 2024 como parte de los acuerdos de Morena para acceder a la candidatura de la CDMX.
Las diferencias entre ambas se han acrecentado, y desgraciadamente han subido de tono a la hora de afrontar las emergencias que afectan a los ciudadanos, como las recientes tragedias ocurridas en la esa zona.
La explosión de la pipa de gas en el puente La Concordia, ubicado en la zona de Iztapalapa, evidenció la nula comunicación entre las funcionarias, pues mientras las víctimas reclamaban atención del gobierno morenista, Aleiday Clara iban cada una por su lado.
Si bien se trataba de un tema del gobierno central, pues ocurrió en una vía primaria, en la que estuvo involucrado un vehículo que transportaba gas, que es peligroso si no se tienen los debidos cuidados, un poco de solidaridad no hubiera caído mal; no la hubo.
Pero la inundación que la madrugada de ayer dejó bajo el agua a varias colonias del oriente de la capital y de algunos municipios mexiquenses, reforzó la idea de que no pueden trabajar en forma conjunta por los ciudadanos, pues otra vez, cada quien jaló por su lado.
Incluso en algunas zonas afectadas, los habitantes agredieron a la alcaldesa de Iztapalapa. Le aventaron lodo y la corretearon, culpándola de los daños en sus viviendas y daños a pertenencias.
Fue obvio que entre los que organizaron la agresión había simpatizantes de Brugada, que le armaron su fiestecita a Aleida, la enemiga de su jefa.
A nadie espanta que en la lucha política los interesados se valgan de todo para atacar a sus rivales, pero poner en riesgo la seguridad y el bienestar de los ciudadanos ya es distinto; es demasiado bajo.
Tampoco sorprende ya que ClaraBrugada desprecie públicamente a Aleida y que en los actos públicos donde coinciden la ignore, al grado de enviarla en más de una ocasión a la última fila, sin importar que el evento sea en Iztapalapa.
Y por supuesto que la jefa de Gobierno es plenamente correspondida, como quedó de manifiesto ayer en una entrevista que la alcaldesa concedió a José Cárdenas, en la que agradeció la solidaridad de la presidenta Claudia Sheinbaum en la tragedia.
También reconoció a Ariadna Montiel, secretaria federal del Bienestar, de quien dijo que ha estado pendiente para apoyar a la población afectada, haciendo incluso acto de presencia en las zonas inundadas.
En cambio, ni una palabra sobre Brugada, a pesar de ser la jefa política de la ciudad y una de las principales interesadas en que todo se solucione bien, pues además es el territorio donde forjó su fuerza política.
Sin informar a la alcaldesa, Clara visitó a los afectados y les volvió a prometer que –ahora sí– construirá las obras que eviten inundaciones en el futuro.
CENTAVITOS…
Hoy estará en Morelos la Presidenta, como parte de su gira informativa sobre su primer año de gobierno, y será recibida por la gobernadora Margarita González Saravia, con quien tiene buena relación. Ojalá que nadie les aguade la fiesta y les recuerde que cuando la campaña de la hoy gobernadora estaba en la lona, y las encuestas daban como ganadora a la aliancista Lucy Meza, Claudia le pidió a un tal Adán Augusto López ayudarle con ese tema. El tabasqueño llegó al estado con maletas de dinero y con recomendaciones a los grupos que apoyaban a Lucy, para que lo pensaran bien y procuraran más a Margarita.


