23 de marzo de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

El extravío de Romero y el PAN

Muchos panistas esperaban que su líder nacional, Jorge Romero, saliera con alguna vacilada en su mitin del sábado en la Alameda del Sur, pero lo que dijo ante los 30 mil asistentes que reporta su partido rebasó cualquier expectativa.

El dirigente albiazul anunció que Acción Nacional pondrá a disposición de la sociedad civil todas las candidaturas a cargos de elección popular en 2027, que serán decididas a través de encuestas. ¿A alguien le suena coincido el método?

Haciendo gala de sus dotes histriónicos, Romero hizo el anunció desde el micrófono: “Va en serio; sin reservas ni vuelta atrás. Ni una sola candidatura queda reservada para liderazgo alguno que no se la gane; ni una sola candidatura del PAN queda exenta de esta apertura”.

Si no es porque lo dijo en la plaza pública y ante gobernadores, alcaldes, legisladores, dirigentes y militantes de su partido, nadie habría creído que ése es el rumbo que ofrece a sus militantes no sólo para sobrevivir, sino incluso para echar a Morena del gobierno.

Dando por buena la decisión de los suspiritos azules, habría que hacer unas cuantas preguntas básicas como para que el dirigente aclare qué es lo que quiere.

¿Cuántas personas se pueden inscribir a una candidatura? ¿Harán campaña para buscar los cargos? Si es así, ¿se les apoyará económicamente?, porque cuesta una lana competir contra gobernadores, diputados, alcaldes y dirigentes, cuyas estructuras aplastarían a cualquiera.

¿A poco Lía Limón, Alessandra Rojo de la Vega, Luis Mendoza, Andrés Atayde, Mauricio Tabe, Federico Döring y no se diga los gobernadores, por ejemplo, aceptarán medirse con cualquier ciudadano de a pie que desee su candidatura?

Con qué ojos, dijeran las abuelas, pues tener equipo, acceso a publicidad, marketing y organizar eventos cuesta una lana que no cualquiera tiene. Según los suspiritos azules, ya se han registrado —a través de una aplicación— más de 5 mil aspirantes para pelear una candidatura.

“La gente manda, y punto”, aseguró Jorgito; ajá, sí, ¿y las reglas de operación?

En una de ésas igual y les conviene organizar sus tómbolas, no sea que las encuestas se las puedan ganar personajes tipo Sergio Meyer, Cuauhtémoc Blanco o algún otro malandrín con algo de popularidad.

Aunque ya lo había semblanteado, el anuncio de Romero —sin reglas sólidas de cómo sería— es una vacilada que hoy muestra lo extraviado que está el panismo. Ya parece que los suspiritos que tienen hueso lo soltarán así de fácil; de por sí se matan entre ellos por alcanzar un lugar…

CENTAVITOS

El 5 de marzo se celebró una boda en Valle de Bravo, lo cual no tendría nada de extraordinario, pues es un sitio agradable para fin de semana que capta mucho turismo en el Estado de México. Los novios fueron Patricia Jimena Ortiz Couturier, exalcaldesa morenista en Magdalena Contreras, y Jesús Orta Martínez, exsecretario de Seguridad Ciudadana de Claudia Sheinbaum en 2018. Cada quien se puede casar con quien se le dé la gana, dirán algunos, pero el asunto es que Orta Martínez fue declarado prófugo de la justicia desde octubre de 2022 por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y un desvío de 2 mil 500 millones de pesos. A menos que ya haya arreglado su asunto sin anunciarlo públicamente, sobre el novio recae una ficha roja de búsqueda internacional. Si se casó en Valle de Bravo, y de la fiesta se enteraron varios personajes, cómo es que la Policía de México no supiera dónde encontrarle. ¿O sí sabían y se sordearon?