>> Con todas esas amenazas a la propiedad privada, casos como el de Chalco se podrían multiplicar
Independientemente de las razones que pudieron llevar a una mujer de la tercera edad a balear a personas que intentaron despojarla de su propiedad en Chalco, habría que analizar en qué nivel de desesperación se encontraría para tomar una decisión tan extrema.
Claro que nada justifica la agresión, pero el fondo del asunto es que la invasión de propiedades permitida por el gobierno y fomentada por sus grupos afines, mostró lo peligroso que es que Morena promueva los despojos inmobiliarios.
Los juicios de desalojo son, además de costosos, muy largos. Eso sin contar que si al dueño le toca algún juez o Ministerio Público de moral elástica, que se deje influenciar por un puñado de billetes, la cosa se pone peor.
La tragedia ocurrida el martes en Chalco debe servir de alerta para que los diputados de la 4T dejen de promover iniciativas que permitan el despojo de los inmuebles que, con tanto esfuerzo adquiere una persona, para que llegue cualquiera y se los quiten.
Cuando Martí Batres fungió como jefe de Gobierno sustituto de Claudia Sheinbaum, intentó que sus diputados dieran cauce a una iniciativa para que los dueños de alguna propiedad no pudieran desalojar a sus inquilinos, si éstos no se querían salir.
Quienes ocuparan una vivienda podrían alegar que no tienen dinero para la renta, por lo que vivirían sin pagar hasta que encontraran alguna opción de vivienda. A menos que el dueño les ayudara a conseguir dónde y pagara de su bolsa la mudanza.
Otra opción que manejó Morena fue que, en caso de que estuviera muy a gusto en ese lugar, el inquilino tendría el derecho de lanzar una oferta de compra al dueño que, además de venderle, le tendría que tomar en cuenta lo que hubiera pagado de renta como parte del enganche.


