12 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Garantiza IECM autenticidad del voto en la Elección de COPACO 2026 y Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027

>> El IECM contará con 3,000 aplicadores de líquido indeleble, desarrollado por el IPN, para garantizar el principio de “una persona, un voto”

>> El líquido indeleble utilizado es seguro, resistente y visible por al menos 12 horas, lo que asegura la autenticidad del voto y evita duplicidades

El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) supervisó la producción y entrega de líquido indeleble que será utilizado durante la Elección de las Comisiones de Participación Comunitaria (COPACO) 2026, así como en la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027, con el objetivo de asegurar el principio democrático de “una persona, un voto”.

La producción del líquido indeleble se realizó mediante un convenio de colaboración con la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), institución responsable de su desarrollo y fabricación, lo que garantiza altos estándares de calidad y confiabilidad.

Para estos ejercicios de participación ciudadana se produjeron 3,000 aplicadores, cada uno con una capacidad de 15 mililitros, suficientes para al menos 750 aplicaciones. Este insumo será utilizado para pigmentar el pulgar de las personas votantes —preferentemente el derecho— una vez que emitan su opinión o sufragio.

El líquido indeleble es de color morado, visible desde su aplicación y con una permanencia mínima de 12 horas. Además, cuenta con propiedades técnicas que aseguran su eficacia: tiene un tiempo de secado aproximado de 15 segundos, es resistente a solventes de uso común y no provoca irritación en la piel.

Una vez concluidos los ejercicios de participación ciudadana y durante la recuperación de materiales, como parte del protocolo de seguridad que dicho material requiere, el líquido indeleble sobrante será entregado a una empresa especializada en el manejo de residuos químicos para su desactivación y confinamiento final, conforme a protocolos institucionales y criterios ambientales, garantizando así su no reutilización y una disposición responsable.