30 de marzo de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Montiel entra en escena, la élite priísta se reagrupa y manda un mensaje de que él aún esta en primera línea en el Edomex

Nada es casualidad, la reunión con la clase política de la zona oriente y principalmente de Neza, sin duda, operación política y señales rumbo al 2027

En los límites de la Ciudad de México y el Estado de México, en la estratégica zona oriente, el fin de semana, se reunieron destacados actores políticos mexiquenses para celebrar el onomástico de Elizabeth Torres Ramos, prominente figura de Ciudad Nezahualcóyotl. Más allá del carácter social del encuentro, la concentración de liderazgos no pasó desapercibida en un territorio históricamente determinante para la configuración del poder político estatal.

Sin embargo, en política no hay casualidades. A prácticamente un año de que se lleven a cabo elecciones en el Estado de México, el contexto resultó idóneo para la reunión de expresidentes municipales, exdiputados locales y federales, exfuncionarios del gobierno federal, así como exdirigentes priistas estatales y municipales. A ellos se sumaron liderazgos de la zona oriente, todos articulados en torno a un exgobernador: Arturo Montiel Rojas, figura influyente de una de las corrientes más relevantes del PRI mexiquense y hoy por hoy, pieza clave en la arquitectura política de la entidad.

El exmandatario, a quien se le identifica como un actor fundamental del denominado Grupo Atlacomulco, ha mostrado una renovada actividad en la vida pública mexiquense. Él mismo lo ha sostenido ante la prensa “el priísmo está más vivo que nunca”, enviando una señal clara de reposicionamiento político. Su presencia en la primera línea ocurre en un escenario complejo, marcado por divisiones internas e incluso confrontaciones abiertas dentro del tricolor, lo que convierte cada movimiento en un mensaje estratégico hacia la recomposición —o reconfiguración— del poder en el Estado de México.