No importa cómo lo digan y menos importan los pobres argumentos de sus defensores. Este régimen apuesta por la censura y desde el día uno inició su cruzada contra el periodismo libre e independiente.
Yo mismo fui víctima de esa censura en un plazo de menos de tres meses.
El 30 de junio de 2025, Radio Educación decidió unilateralmente cancelar el programa “Periodismo hoy”, que conduje junto con Alexia Cervantes por cinco años.
No les gusta la crítica.
El 9 de septiembre de este mismo 2025, el Sistema Mexiquense de Medios Públicos decidió unilateralmente (y a la fecha nunca he sido notificado) que ya no tendría un espacio editorial en Mexiquense Noticias, por una crítica sustentada que mostraba las mentiras e ignorancia de la presidenta.
Aquí he hablado del uso faccioso de la violencia política en razón de género para perseguir a periodistas que documentan abusos y corrupción.
Hemos analizado la persecución contra la prensa crítica desde tribunales administrativos y hasta penales.
La organización británica de derechos humanos Artículo 19, el Comité para la Protección de Periodistas de Estados Unidos, y la organización francesa Reporteros Sin Fronteras llevan varios años, desde el arribo de Morena al poder, alertando sobre el uso perverso de las leyes para perseguir a quienes les resultan incómodos e incómodas.
El caso reciente de un reportero acusado de terrorismo, cuando el delito no existe en el Código penal de Veracruz, es el ejemplo más claro de que este grupo político se vale hasta de lo más absurdo con tal de quitarse de encima a quienes hacemos periodismo.
No asumo la defensa a ultranza de ningún colega que hace mal su trabajo. También he sido muy claro en señalar a quienes usan el periodismo para fines distintos a los de informar a la sociedad.
Pero lo que no podemos permitir es que se sienten precedentes como estos casos para que el gobierno de Morena a nivel federal, estatal y municipal siga acosando a la prensa que lo cuestiona, que lo critica y que documenta sus excesos.
Ese grupo político gobernante reproduce las peores prácticas de los gobiernos del PRI, pero con el aderezo de insistir siempre que no son iguales y que son adalides de la democracia y defensores de los derechos humanos.
Mienten.
Y es más lamentable que haya un amplio sector de la población que no tenga interés de ver la realidad desde todas las perspectivas posibles, porque le resulta más barato creer en el discurso oficial.
PD. Independientemente de todo, aceptar mensajes de grupos criminales que avisan a periodistas dónde habrá un asesinato no es ni nunca será correcto. No hay pretexto ni argumento válido para decir que eso es periodismo.


