Desde la tribuna del Senado de la República, el senador Ángel García Yáñez fijó la posición del Grupo Parlamentario del PRI al presentar la iniciativa para reformar el artículo 52 de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. La propuesta tiene un solo objetivo: “fortalecer la rendición de cuentas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para que su comparecencia anual ante el Congreso sea un verdadero ejercicio de transparencia y evaluación”.
Recordó que el PRI fue el partido que impulsó la creación de la CNDH en 1990 y promovió su autonomía constitucional en 1999. Pero advirtió con claridad: “los organismos autónomos deben ser no solo independientes, sino también responsables ante la sociedad”.
Cuestionó duramente que actualmente la presentación del informe de la titular de la Comisión “se ha convertido solamente en un mero trámite, sin espacio para el cuestionamiento real por parte de los legisladores”. Y sentenció: “no hay debate, no hay interpelaciones, no hay mecanismos claros para exigir respuestas, eso significa que, si hay deficiencia en su desempeño, si hay omisiones o falta de resultados, la ciudadanía no tiene la certeza de que le pedirán cuentas de manera efectiva”.
Explicó que la propuesta es “sencilla pero muy importante”: que la comparecencia de la persona titular de la CNDH ante el Congreso incluya la participación de todos los grupos parlamentarios. “Eso permitirá que cada fuerza política pueda hacer preguntas, interpelar y evaluar el desempeño de la comisión en la defensa de los Derechos Humanos”.
“El control parlamentario es una de las herramientas más poderosas de una democracia”, insistió. Y remató con un mensaje directo: “la rendición de cuentas no es un privilegio, es una obligación y hoy estamos dando un paso más para garantizarla desde el grupo parlamentario del PRI”.


