Propugna el Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) que las mujeres con cáncer concluyan sus tratamientos tras divorciarse de sus cónyuges con seguridad social, a fin de no condenarlas a la muerte, ante los costosos precios de la atención médica privada por enfermedades oncológicas, afirmó el diputado Federal, Francisco Antonio Valencia García.
Así lo dijo en el Pleno de la Cámara de Diputados al presentar, a nombre de la vicecoordinadora de la fracción perredista, Elizabeth Pérez Valdez, una iniciativa con proyecto de decreto para reformar y adicionar las leyes General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, de Seguridad Social y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
Valencia García indicó que el objeto de la propuesta perredista, en materia de atención de cáncer para la mexicana divorciada, es salvar miles de vidas al “garantizar el derecho a concluir el tratamiento de cáncer a la mujer que es beneficiaria de un trabajador inscrito en algún régimen de seguridad social, bajo el supuesto de que el tratamiento dio inicio en el tiempo del vínculo matrimonial”.
Ante la disminución presupuestal, aumento de separaciones, gran número de mexicanas que no laboran al momento del divorcio, elevados costos de tratamientos oncológicos y alta cifra de fallecimiento de mujeres por cáncer, el legislador federal llamó a integrantes de la Cámara Baja a ser sororarias, solidarios y empáticos con la causa, para no condenar a las mujeres a la muerte luego de la separación.
Dijo que las mujeres con enfermedades oncológicas “ya llevan más de cinco años de soledad, sufriendo el avance del cáncer en sus cuerpos” y criticó que en este sexenio de Andrés Manuel López Obrador disminuyeron en 95 y 93 por ciento los fondos federales para el cáncer cérvico uterino y mama, respectivamente, principal causa de muerte oncológica en las mexicanas.
Como ejemplo explicó que en 2018 el presupuesto para atender el cáncer cérvico uterino era de 300 millones de pesos y se brindaron 2 mil 500 tratamientos; para el 2021 bajó a 15 millones, apoyando sólo a 800 pacientes. Para cáncer de mama los recursos fueron de casi 2 mil millones de pesos y luego pasaron a 170 millones, atendiendo a 7 mil 400 y 2 mil 500 casos, en cada año.
De acuerdo a datos del INEGI, refirió que en 2022 hubo casi 167 mil divorcios, de los cuales 55 mil 811 matrimonios se separaron después de 21 años de relación; más de 30 mil, duraron entre 10 y 15 años; y 2 mil 533, no llegaron al primer año. De las 166 mil 891 mujeres, el 47.9 por ciento no trabajaba al momento del divorcio; es decir, el 24 por ciento, que son cinco veces más que los hombres, con el 5.2.
El INEGI indica que en 2021 de las mujeres que fallecieron de cáncer una de cada cuatro estaba casada y una de cada cinco era soltera. De las muertes registradas por tumores malignos, 57 mil 106 ocurrieron en el hogar, en instituciones médicas públicas ocurrieron el 20 por ciento de los decesos y el cinco, nosocomios privados.


