En 2024, el partido en el poder se coronó con un arrollador, pero muy cuestionado triunfo.
De entrada, sorprendió que la candidata presidencial Claudia Sheinbaum, alcanzara una victoria con 36 millones de votos.
Y más aún, se apoderaron de una mayoría inflada en la Cámara de Diputados, sumada a una poderosa bancada en el Senado.
Todo ello, le permite a la titular del Poder Ejecutivo, influir y controlar los poderes Legislativo y Judicial.
Morena, gobierna la mayoría de las entidades del país, y domina gran parte de los Congresos estatales.
Es decir que prácticamente todo el escenario político del país, está impregnado por la influencia del partido dominante creado por Andrés Manuel López Obrador.
Las encuestas recientemente difundidas con miras a las preferencias para el 2027, le otorgan una amplia ventaja a Morena.
Al menos eso es lo que arrojan los estudios demoscópicos difundidos por las casas encuestadoras.
Sin embargo, los sondeos no atinaron a advertir la paliza que el partido en el poder recibió en las pasadas elecciones en el estado de Durango a manos del PRI.
En Veracruz, las circunstancias no fueron muy diferentes; Morena no se erigió como el partido dominante que es; sobresalieron el PT y MC.
Ante esos dos escenarios, llama la atención que en estos días la encuesta de Buendía & Márquez para El Universal, ubica a Morena con amplia ventaja en preferencia frente a los otros partidos.
Es decir que a poco menos de dos años de las elecciones intermedias de 2027, Morena se mantiene como la principal fuerza política con 45% de intención de voto.
Por su parte, el PAN, alcanza 11%; el PRI, 8%; MC, 8%; el PVEM, 4% y el PT, 3%; mientras que el 21% de los consultados no respondió sobre preferencia alguna.
Aunque la suma de todo el puntaje –excluido Morena- es de 55%, es decir, 10 puntos arriba del partido en el poder.
Lo anterior indica que la oposición se encuentra frente a una muy débil situación en las preferencias del electorado.
Eso explica el porqué de más de 80 organizaciones que buscan convertirse en partido, sólo dos han avanzado en sus trámites, aunque se ven distantes de lograrlo.
Una de las agrupaciones más visibles, es el proyecto que encabeza Guadalupe Acosta Naranjo, con el proyecto Somos México, nacido de la Marea Rosa.
Otro movimiento que ha surgido es el de “La Resistencia”, con reminiscencias también de la Marea Rosa, y figuras ya conocidas opuestas al régimen cuatroteista.
La cuestión es que todo apunta a que no hay interés ciudadano, y mucho menos de las autoridades, para ampliar el espectro de los partidos políticos.
PROSPECCIÓN… La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, sostuvo que se conducirá con institucionalidad, sin renunciar ni declinar a su militancia de izquierda; pero que aun cuando haya una mayoría absoluta, es importante elevar el debate y ponerse de acuerdo. Estableció que la política es un vehículo civilizatorio, por lo que se puede discutir fuerte sin llegar a la violencia y a las agresiones. Por lo visto, un estilo diametralmente opuesto al de Gerardo Fernández Noroña, aunque sean del mismo partido.


