>> No hay día que el secretario de Gobierno no salga a justificar sus ineficiencias, muchas de ellas extrañamente relacionadas con temas inmobiliarios
En un episodio más de vileza por parte del gobierno capitalino, porque de nuevo se perdieron vidas humanas por cochupos inmobiliarios, Morena arremete contra Alessandra Rojo de la Vega por la caída de un edificio en demolición en la colonia Tránsito.
El inmueble, ubicado en San Antonio Abad 124 de la alcaldía Cuauhtémoc, se vino abajo mientras una empresa privada realizaba trabajos de demolición, causando la muerte de tres obreros de la construcción.
En lugar de concentrarse en el auxilio de la víctimas, el gobierno de Clarita Brugada intenta culpar a Rojo de la Vega, quien presentó las pruebas de que su alcaldía jamás autorizó la demolición, como sí lo hizo la Secretaría de Vivienda del Gobierno de la CDMX.
El 26 de septiembre pasado, la alcaldía negó la demolición del edificio, declarado como inservible por la Comisión de Reconstrucción que presidió César Arnulfo Cravioto en 2018. ¿Sí, otra vez un asunto del secretario de Gobierno de Brugada?
Tal solicitud fue rechazada por la alcaldía al no cumplir con los requisitos mínimo de seguridad, pero el 20 de octubre pasado, el secretario de Vivienda, Inti Muñoz, declaró que el permiso se tenía que dar, le pareciera o no la alcaldesa.
Afirmó que con base en las facultades de la Comisión de Reconstrucción, se había hecho un análisis jurídico y administrativo, y que se decidió otorgar “facilidades administrativas” a los dueños del inmueble para demolerlo.
Esta decisión fue apoyada por Myriam Urzúa, secretaria de Protección Civil, quien declaró que era un edifico en riesgo de colapso, por lo que se les tenían que dar facilidades para su demolición, sólo que nunca exigieron un plan para ello ni de mitigación de los riesgos.
La alcaldía fue obligada a acatar, y el resultado es que —como muchas obras en las que tienen que ver autoridades morenistas— el inmueble colapsó mientras era intervenido, y tres trabajadores fallecieron.
El secretario de Vivienda —que no construye nada— se desdijo de sus oficios y de sus declaraciones públicas, y trató de golpear políticamente a Alessandra, que es la alcaldesa más odiada de la 4T.
Una vez más Arnulfo, que tiene mucho que ver en la tragedia, se relaciona con un problema que afecta a su jefa. No hay día que el secretario de Gobierno no salga a justificar sus ineficiencias, muchas de ellas extrañamente relacionadas con temas inmobiliarios.
Qué cómoda posición la de Cravioto: toma decisiones de gobierno sin ninguna responsabilidad, pues si salen mal —que es seguido— su jefa es quien recibe las descargas.
CENTAVITOS
Paren la masacre contra Santiago Taboada en Benito Juárez, pues el exalcalde se está quedando sólo con la ropa que lleva puesta, ya que sigue perdiendo el poco equipo que le quedaba en la demarcación. Su sucesor, Luis Mendoza, ya lo desplumó por completo, pero la puntilla se la acaba de dar con el fichaje de Mauricio Graciano, como había sido el de César Esquinca. A muchos no les dirá nada el nombre, pero don Mau fue durante dos años el secretario particular de Santiago, y ahora se va con su mayor rival en el PAN, ¡auch!… Y hablando de panistas, a ver cómo le va a otro Mauricio, de apellido Tabe, pues con David Colmenares como auditor superior de la Federación, en el último informe de la ASF al Congreso encontró irregularidades por 2 mil millones de pesos en las alcaldías del país, y sólo unas cuantas no tuvieron observación, entre ellas Miguel Hidalgo. Pero como ya cambió el auditor, y es cercano a Claudia Sheinbaum…

