24 de junio de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

La broma del Cero Votos

A quien seguramente le hicieron feliz la mañana fue a la alcaldesa en Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, luego de que Arturo el Cero Votos Ávila se destapara como aspirante a la candidatura de Morena por esa alcaldía.

El oriundo de Aguascalientes —que en todos los programas de radio lo agarran de piñata— dijo en el noticiario de Azucena Uresti que, tras meditarlo, había decidido que lo mejor para el Movimiento era declinar a la candidatura por su estado y pelear la de Cuauhtémoc.

La noticia debió hacer feliz a Rojo de la Vega, quien seguramente encendió sus veladoras para que sí lo postulen, pues es un cuate que en su vida ha ganado siquiera una elección de manzana, por lo que sería un flanecito en 2027.

Quienes vieron la película Shrek y recuerden a sus personajes, se podrán imaginar un debate entre Arturito y Alessandra: sería como ver a Lord Farquaad y la Princesa Fiona.

Desgraciadamente para la alcaldesa de Cuauhtémoc, está en chino que se le alineen los astros para que Morena le mande al Cero Votos, pues, además de que es pésimo competidor, no tiene arraigo ni equipo para buscar la alcaldía.

Ya parece que su jefe en la Cámara de Diputados le va a dejar la candidatura que seguramente volverá a pelear Caty Monreal, quien en 2024 perdió ante Rojo de la Vega.

Y ni qué decir de las diputadas locales Diana Sánchez Barrios y Leonor Gómez Otegui. O la federal Dolores Padierna, que aunque no es muy querida en esa alcaldía, conserva cierta fuerza territorial. Incluso la exdelegada en Contreras, Leticia Quezada, quien también aspira.

Qué dirían algunos exdelegados, como Agustín Torres, quien recién se separó del equipo de Alessandra para ponerse a las órdenes de los guindas. Ni modo que alguno vaya a operar para el Cero Votos.

El buen Arturito olvida que su novia, Luisa María Alcalde, fue echada de la presidencia nacional de Morena y que hoy no tiene influencia en el partido, por lo que no le puede ayudar.

Es claro que, al no tener respaldo en Aguascalientes, Ávila se destapó —con tres meses de anticipación a lo que dispuso su propio partido— fintando con la Cuauhtémoc para que le renueven su pluri en San Lázaro.

Arturito empezó a hablar de la Cuauhtémoc, donde su novia edificó un condominio que ocupó ilegalmente, cuando ella era dirigente nacional y creía que lo podía imponer como candidato.

Incluso el Cero Votos se aventó a pintar algunas bardas con su nombre en esa alcaldía para promoverse, lo que seguramente el Instituto Electoral tendría que contabilizar si, por un milagro, fuera el candidato.

A Alessandra sólo la emocionaron con que su rival para el año entrante podría ser alguien con tan poca estatura política.

CENTAVITOS

Todavía de que entrega tarde las remodelaciones del Metro, justamente las de la Línea 2, que no sólo afectan a quienes van al Estadio Azteca con motivo del Mundial, sino a cientos de miles de capitalinos, Clara Brugada se atreve a calificar como detractores a quienes critican los retrasos, y se atreve a decir que son los que no usan este servicio y ni siquiera lo conocen. Estaría bueno que ella dijera desde cuándo no se sube a un vagón del Metro; no para pasear ni para la foto, sino para ir a trabajar, porque está claro que si alguien no conoce este transporte es ella, que tiene varios años utilizando chofer. Si conociera, aunque sea poquito, el servicio, seguramente no hubiera tardado tanto ni habría desviado tanto dinero a sus obras faraónicas en lugar de meterle lana al gusano naranja. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.