11 de agosto de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Mañana entra en vigor una nueva cultura de calidad para la construcción

>> La primera etapa de la NOM-251-SE-2025 comenzará este 12 de agosto para diversos productos de acero destinados a la construcción y abrirá un nuevo periodo de certificación, verificación y vigilancia del mercado

A partir de este 12 de agosto, la forma en que diversos productos de acero destinados a la construcción llegan al mercado mexicano entra en una nueva etapa. Con el inicio de la primera fase de aplicación de la NOM-251-SE-2025, comienza también un nuevo esquema para acreditar el cumplimiento de especificaciones técnicas que buscan fortalecer la calidad en los materiales utilizados en viviendas, escuelas, hospitales, edificios, infraestructura y todo tipo de construcción privada y pública en México.

La entrada en vigor de esta primera etapa marca el inicio de un cambio que va más allá de una disposición regulatoria. Representa el comienzo de una cultura donde la calidad deja de ser únicamente una característica declarada por el fabricante y pasa a sustentarse en procedimientos de evaluación de la conformidad, métodos de prueba y requisitos de información comercial establecidos por la regulación.

En esta primera fase, la NOM será aplicable a seis categorías de productos de acero utilizados para el refuerzo del concreto, entre ellos distintas variedades de varilla corrugada, malla electrosoldada, armaduras electrosoldadas de sección triangular y armaduras para castillos y dalas. El resto de las categorías contempladas por la regulación se incorporará en una segunda etapa prevista para el 13 de agosto de 2027.

A partir de mañana, los productos comprendidos en esta primera etapa deberán demostrar su cumplimiento conforme al procedimiento de evaluación de la conformidad previsto en la norma. Esto implica que fabricantes, importadores y comercializadores deberán acreditar que los productos sujetos a la regulación satisfacen las especificaciones aplicables antes de su comercialización, bajo un mismo estándar para el producto nacional y el importado.

Para constructoras, desarrolladores, distribuidores y compradores institucionales, la entrada en vigor representa una nueva oportunidad para fortalecer sus procesos de adquisición y control de calidad. Verificar que los materiales cuenten con la documentación correspondiente deja de ser únicamente una práctica recomendable para convertirse en un elemento que aporta mayor certeza a la cadena de suministro. Para los millones de mexicanos que construyen, amplían o mejoran sus viviendas ellos mismos, y que conforman más del 60% de la vivienda en el país, representa la certeza de que el acero que utilizan cumpla con los estándares necesarios.

La aplicación de la NOM también marca el inicio de una nueva etapa de vigilancia del mercado. Conforme a las atribuciones previstas en la legislación aplicable, las autoridades competentes podrán verificar el cumplimiento de la regulación y la correcta acreditación de los productos comprendidos por la norma. Más que un mecanismo de supervisión, este proceso busca proteger la vida y el patrimonio de los mexicanos, fortalecer la confianza en el mercado y asegurar que todos los participantes compitan bajo las mismas reglas.

En adelante, la calidad dejará de ser solamente un atributo técnico para convertirse también en un elemento verificable de confianza. Esa transformación beneficiará no sólo a la industria siderúrgica y al sector de la construcción, sino también a millones de personas que todos los días habitan, trabajan o transitan por obras cuya seguridad comienza mucho antes de colocar el primer ladrillo.

Porque las ciudades se construyen con acero, pero la confianza con la que vivimos en ellas se construye con la certeza de que los materiales cumplen con la responsabilidad para la que fueron diseñados.