30 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

No dejes de hablar de Xochimilco

En una tímida galería de arte, integrada al conjunto de oficinas del edificio de la alcaldía Xochimilco y bautizada con el nombre de Francisco Goitia, en honor al pintor zacatecano que habitó en Xochimilco durante la última etapa de su vida, se alberga la exposición “Ciudades territorio”, como parte de un proyecto más amplio auspiciado por la National Geographic Society. De esta exposición me enteré gracias al comentario de una amiga, quien me la recomendó ampliamente; de no ser por ella, no sé si la comunicación institucional habría sido eficaz para alcanzarme y darme a conocer su existencia, y, lo más importante, despertar mi interés por acudir a verla.

Pues bien, al entrar a la sala, el personaje estelar de la exhibición da la bienvenida al visitante con una sonrisa de media luna y una mirada perspicaz. Se trata del axolote, retratado en una fotografía de doble exposición, perfectamente integrado al paisaje chinampero, como debiera ser, porque una especie no es especie sin su hábitat, así lo afirma el Dr. Luis Zambrano González. El hilo conductor de las obras de la exposición es la actualización del estado que guarda el hábitat del axolote, es decir, las chinampas y los canales.

Las piezas fotográficas tocan las emociones y la conciencia; despiertan nuestra capacidad de asombro al contemplar un paisaje que sobrevive como una pequeña muestra de lo que fue el común denominador de la sociedad precolombina. Quien visite esta exposición, con al menos un gramo de honestidad, difícilmente dejaría de hacer un acto de contrición durante el recorrido y confesará silenciosamente que es o ha sido parte del deterioro ambiental de Xochimilco, al menos involuntariamente, habite o no en este territorio.

El proyecto socioambiental “Ciudades territorio” tiene como objetivo amplificar la noción de las ciudades como territorios vivos. Confronta las visiones lucrativas del uso del suelo de agentes públicos y privados que persiguen jugosas ganancias económicas e intereses políticos. “No dejes de hablar de Xochimilco” es el llamamiento que hace la muestra artística; al hacerlo, mantenemos viva la resistencia por la defensa de nuestro territorio. “Xochimilco imprescindible”, más que una frase, debiera ser una declaratoria de responsabilidad moral de todos los habitantes de esta ciudad.

Y sí… no dejaré de hablar de Xochimilco, porque aquí vivo. Aunque no soy originaria, tengo raíces profundas en este territorio. Camino por sus calles, me surto de los productos que se comercian en sus mercados centrales y de las cosechas de los chinamperos. Hago comunidad, porque Xochimilco es una comunidad generosa, cálida y alegre; es cultura y naturaleza. No quiero estar en deuda con este territorio por lo mucho que me ha dado, así que valga este texto para reconocer que Xochimilco es territorio vivo.

Concilio

El próximo domingo 14 de septiembre, el gobierno capitalino realizará una consulta pública en las alcaldías Álvaro Obregón y Xochimilco, para recoger la opinión de la ciudadanía acerca de la construcción de unos edificios nombrados Utopías, al interior de un parque y un deportivo, los cuales ya tienen una función específica, y que además aportan valor ambiental a esta gran urbe. La medida gubernamental no proviene de su vocación democrática, sino de la oposición vecinal a esos proyectos que carecen de justificación, porque los servicios que ofrecerán ya se realizan en otros recintos y, además, las autoridades nunca fueron transparentes en la explicación del cumplimiento de la normatividad ambiental.

En el caso de Xochimilco, los gobiernos de la Ciudad y de la alcaldía se han puesto del lado de la destrucción ambiental, quieren legitimar su decisión a través de una consulta que discrimina la participación de todo el pueblo de Xochimilco, reduciéndola a unos cuantos barrios, siendo que el Centro deportivo es de todo el pueblo.