La estrategia “abrazos no balazos” de Andrés Manuel López Obrador se mantiene en el limbo.
Durante la conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó hablar sobre la permanencia o no de esa política de seguridad del gobierno anterior.
Por el contrario, la mandataria realizó una férrea defensa del ex presidente López Obrador, a quien se refiere aún como “presidente”.
“Nosotros siempre vamos a defender al presidente Andrés Manuel López Obrador”, dijo con énfasis la presidenta Sheinbaum.
Frente a los insistentes cuestionamientos de la reportera Dalila Escobar, la mandataria esquivó las preguntas.
En ningún momento, se deslindó de la estrategia de “abrazos no balazos”, a pesar de que es muy distinta a la que ha implementado durante su gestión.
La operación para lo que llaman los “generadores de violencia”, Sheibaum la dejó en manos del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Y prácticamente todos los días, se dan a conocer reportes de detenciones de narcotraficantes o líderes de bandas del crimen organizado.
La violencia se ha recrudecido a lo largo y ancho de la República, por las disputas entre los distintos cárteles de las drogas.
Hasta el pasado fin de semana, la consultora TResearch International, registró 10 mil 128 homicidios en los que va del presente gobierno.
Lo que llama la atención es que Sheinbaum aún culpa de esa violencia al gobierno de Felipe Calderón.
Para el anterior y el presente sexenio, la gestión de Enrique Peña Nieto pasó desapercibida en la lucha contra el narcotráfico.
Tanto el ex presidente Obrador como Sheinbaum, no se han tomado la molestia de realizar denuncia alguna contra Peña Nieto.
Es claro que su lucha ideológica es contra los conservadores, aunque también citan al neoliberalismo, como eje de casi todos los males que le suceden a México.
Pero el nombre del priísta es plenamente respetado en Palacio Nacional. Los hechos hablan por sí solos.
Sheinbaum fue insistente en dejar en claro que no se deslindará de Obrador, aunque en la lucha contra la violencia diga y actúen de otra manera.
Son cuatro los ejes de su política anticrimen: atención a las causas, fortalecimiento de la Guardia Nacional, Inteligencia e Investigación y Estrategia.
Es evidente que se trata de una estrategia diametralmente opuesta, a quien en todo momento hizo apología del narcotráfico.
El presente gobierno, no saluda ni abraza a los “generadores de violencia”. En esa encrucijada de contradicciones se encuentra la presidenta.
PROSPECCIÓN… La Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos para el Desarrollo de las Américas (CIDHPDA), en voz de su presidente para América Latina y el Caribe, Víctor Hugo Gutiérrez Yáñez, demandó al Estado Mexicano a garantizar la seguridad de las infancias en los espacios públicos, tal como lo indican los tratados internacionales. De acuerdo con la legislación mexicana, la extinción de dominio “consiste en que el Estado se adjudique bienes que sean instrumento, objeto o producto de los delitos de delincuencia organizada, narcotráfico, secuestro, robo de vehículos y trata de personas”. En la CIDHPDA “consideramos que a esta lista de delitos debe incluirse el traslado imprudencial de menores de edad. Se ha vuelto una costumbre que las familias lleven a sus hijos pequeños a bordo de una motocicleta sin las medidas de seguridad necesarias, lo cual pone en gran riesgo su vida ante una eventualidad que puede frenar su libre desarrollo”. Además, la Cámara de Diputados aprobó el año pasado una reforma a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial que prohíbe que menores de 12 años viajen en motocicleta.


