2 de julio de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Sin Protocolo / Euforia, pasión, emoción…

La euforia, la pasión y la emoción por el fútbol, volcó casi millón y medio de aficionados al deporte del balón el martes 30 de junio.

Sólo el fútbol y su adicción pudieron congregar a la marea verde, sin acarreos, sin presión, ni amagos.

Los Pan Fest, desplegados a lo largo y ancho de la Ciudad de México, fueron el lugar de concentración.

El paradigmático Ángel de la Independencia se llenó nuevamente de gloria, al albergar indescriptibles sentimientos de euforia.

Un hervidero de entusiasmo se congregó sin importar la lluvia, la noche y la fallida ley seca.

Ríos de alcohol y cerveza dieron fuerza a esa musculosa muchedumbre, que hacía volar por el aire aficionados prestos al festejo inmediato.

La multitud envuelta en la música del momento aglutinó el entusiasmo nacional, con epicentro en la capital de la República.

El tumulto cantó el triunfo de la Selección Mexicana, en todos los rincones, en plazas, en calles, en parques y explanadas.

Lloraron la emoción de la victoria, perdida entre la persistente lluvia, y la frase ¿Y si, sí?

La respuesta ahí la tuvieron, la abrazaron y ondearon con banderas tricolor.

El gentío impenetrable hizo ajuste de cuentas, con la pérdida de vida de cuatro personas, según reportes de las autoridades hasta la tarde de ayer.

Respirar la victoria de los entusiasmados futbolistas, tuvo un costo letal entre quienes también llegaron a cantar el triunfo.

La Fiscalía de la Ciudad de México, reportó haber iniciado las respectivas carpetas de investigación para esclarecer los hechos y eventualmente deslindar responsabilidades.

En el Congreso de la Ciudad de México, integrantes de la Comisión Permanente guardaron un minuto de silencio por las personas que perdieron la vida.

La jefa de gobierno, Clara Brugada consideró que el entusiasmo sacó al festejo a un millón 400 mil personas.

El siguiente partido de México, será el próximo domingo en el Estadio de Santa Úrsula. La euforia será a tambor batiente, sin duda alguna.

“Quiere volar”, “quiere volar” México por otro triunfo. ¿Lo logrará? La Selección plagada de jóvenes liderados por el Vasco Aguirre, ya ganó.

La justa futbolística sacó del letargo al mexicano. Lo unió en ese fervor nacionalista, con la simple convocatoria de aplaudir y echarle porras al deporte de la pelota.

Figuras políticas centrales en estos días, la presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de gobierno, Clara Brugada, enfrentaron el vendaval de las críticas.

Y al final, también festejaron, primero en la alcaldía Gustavo A. Madero y después en Azcapotzalco. Los mensajes van implícitos.

PROSPECCIÓN… La presidenta Claudia Sheinbaum le dio una inusual bienvenida a los nuevos partidos políticos, en especial a Somos México: “Es un nuevo partido con viejos políticos”. Durante su conferencia matutina de ayer en Palacio Nacional, señaló que el partido que encabeza Guadalupe Acosta Naranjo, busca el regreso del viejo régimen; representa -dijo- al periodo neoliberal.  “Porque eso busca, ¿No? Regresar al viejo régimen. Ese es el objetivo, es un nuevo partido de viejos que regresan al pasado, porque eso es lo que buscan regresar al pasado”, aseguró la mandataria.