La presencia de la CIA en México, no es nada nuevo, y tampoco debería sorprender que operen en territorio nacional.
Informes difundidos, no corroborados por Estados Unidos, indican sus operaciones desde hace alrededor de 70 años.
Y es entendible que ningún gobierno mexicano, desde entonces a la fecha, ha estado exento del desconocimiento de la presencia de agentes de la CIA en nuestro país.
Los antecedentes señalan que los agentes no necesariamente son de origen estadounidense.
El mejor camuflaje es el ser oriundos del país en el que operan, como ha sucedido en el caso mexicano a lo largo de la historia.
De hecho, la segunda estación de la CIA más grande después de la de Estados Unidos, se ubica en territorio mexicanos.
De hecho, hace 43 años el periodista Manuel Buendía publicó el libro “La CIA en México”, que causó un fuerte impacto entre los círculos de poder de nuestro país y EUA.
Los detalles hechos públicos por el reputado columnista, indicaban nombres, domicilios, ubicaciones, teléfonos y habitaciones de hotel.
Esa historia derivó en su asesinato el 30 de mayo de 1984, un año después de la publicación de su explosiva información.
Conversaciones recogidas en el mundillo de la política, indican la existencia de agentes secretos incrustados en dependencias, en especial de seguridad nacional.
Lo mismo sucede en medios de comunicación, ya sean de la talla de columnistas o articulistas.
Documentos desclasificados de la CIA revelaron que algunos ex presidentes fueron colaboradores activos de la Agencia Central de Inteligencia.
Se pueden citar nombres como Adolfo López Mateos, presidente de 1958 a 1964; Gustavo Díaz Ordaz, de 1964 a 1970 o bien José López Portillo, de 1976 a 1982.
A Winston Scott, director de la estación de la CIA en México, se le atribuye el reclutamiento de los mandatarios.
Se trató de una época donde era fundamental el espionaje durante la Guerra Fría; Estados Unidos tenía especial atención en los regímenes cubano y soviético.
En estos días, la CIA se convirtió en un escándalo mayúsculo tras la muerte de dos de sus agentes en las montañas de Chihuahua.
El deceso causado por un accidente automovilístico provocó tensiones entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de origen panista, Maru Campos.
Los opositores a la mandataria de Chihuahua, buscan sentarla en el banquillo de los acusados e iniciarle juicio político.
Por lo pronto, la panista rechazó asistir a comparecer al Senado.
PROSPECCIÓN… Muy contenta se le vio a la senadora Mariela Gutiérrez Escalante del Estado de México, después de estar una semana bajo el “ojo del huracán”, tras su paso como alcaldesa de Tecámac, y sus medidas sanitarias con perros de la calle, abandonados, viejitos y otros feroces. El hecho es que un amplio estudio de opinión en redes sociales, lejos de perjudicar su imagen, le favoreció. En Facebook, registró un 47% de opiniones a favor y 32% en contra. “La libró”, festejan en tierras mexiquenses sus seguidores. La pregunta obligada es ¿acaso le ayudaron las críticas?

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