El escenario de aspirantes rumbo al 2030 se muestra sombrío para el otrora poderosos Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Constructor de instituciones y de estabilizad a lo largo de casi ocho décadas, el tricolor busca recomponerse para contender solo en la próxima elección presidencial.
Hasta el momento, no se vislumbran perfiles sólidos o lo suficientemente atractivos para esa competencia político electoral.
Lo que se sabe y se comenta en los pasillos de la sede nacional del PRI, es que su dirigente Alejandro Moreno Cárdenas, quiere ser candidato.
¿Alito saltará de la dirigencia nacional a la candidatura presidencial? De ser así, el resultado puede ser fallido.
Se tiene como ejemplo el caso de Roberto Madrazo Pintado, quien como dirigente de su partido se apoderó de la candidatura presidencial.
Madrazo perdió doblemente: ante Felipe Calderón, quien se convirtió en presidente en 2006 y ante Andrés Manuel López Obrador, candidato también en esa contienda.
En el caso de Alito, tiene ventaja, puesto que al apoderarse de toda la maquinaria electoral de su partido, podrá ser electo candidato sin problema.
Pero los obstáculos a sus aspiraciones, con seguridad vendrán de políticos de peso completo como Beatriz Paredes Rangel y Manlio Fabio Beltrones.
De hecho, Paredes compitió por la candidatura de la alianza Va Por México, que eligió a Xóchitl Gálvez, quien perdió ante Claudia Sheinbaum.
Paredes, tiene una sólida formación como política; cuenta con sobrada reputación entre la clase política del país.
Alito también tendrá enfrente a Manlio Fabio Beltrones, con perfil y cartas credenciales que le permitirían lograr la candidatura.
Esas son las figuras más sobresalientes que podrían representar al priismo para la elección de 2030.
Hay quienes agregan a esa lista al líder de los diputados federales, Rubén Moreira, quien ha jugado un papel de primera línea en los procesos aliancistas de 2021 y 2024.
Estos nombres vienen al caso, tras la reaparición pública del ex presidente Peña Nieto.
Eso hizo que se movieran el ambiente político al interior del Revolucionario Institucional, devolviéndole ánimos a su militancia.
Actualmente, el PRI sólo gobierna Coahuila y Durango; ésta entidad se convirtió en bastión del priismo este año, al impedir el triunfo de Morena.
El Revolucionario Institucional es parte de la oposición al presente régimen. Tendrá de nuevo una oportunidad.
PROSPECCIÓN… La firma del acuerdo entre el rector de la Universidad Autónoma de Chapingo (UAch), Ángel Garduño García y el secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos, Rodrigo Megchún Rivera, es un paso significativo hacia la estabilidad y progreso institucional. Este acuerdo busca fortalecer la institución y promover un ambiente más inclusivo y respetuoso, lo que es fundamental para el desarrollo de una comunidad universitaria saludable y productiva. La importancia de este acuerdo radica en el compromiso de ambas partes de trabajar juntos para construir una universidad más tolerante y respetuosa. El diálogo y el respeto son pilares fundamentales de las relaciones entre los universitarios, y es precisamente este enfoque el que permitirá a la institución avanzar hacia un futuro más próspero y respetuoso. La comunidad universitaria de la UACh celebra este acuerdo y espera que tenga un impacto positivo en la institución. Por ello, es fundamental que la comunidad universitaria se una en torno a este acuerdo y trabaje juntos para alcanzar los objetivos y metas de la institución. La UACh tiene un gran potencial para convertirse en una de las mejores universidades del país, y este acuerdo es un paso importante en ese camino. Con el compromiso y la colaboración de todos, es posible lograr una universidad de excelencia que sea un modelo a seguir en la educación superior…
EN HIDALGO, LA JUSTICIA enfrenta un momento definitorio. La reciente vinculación a proceso de Arturo Williams Trejo Leal y Bertha Eva Medina Hernández, en el llamado caso Zimapán, ha encendido las alarmas sobre la fragilidad del sistema frente a presiones externas, narrativas impuestas y linchamientos mediáticos. A pesar de que no existe un solo elemento probatorio sólido, el juez Jesús Anim Ope Islas resolvió procesar a los imputados por presunta violencia sexual contra dos menores. Es preocupante que un caso con antecedentes de no vinculación se reabra sin nuevas pruebas, lo que deja en entredicho la independencia de los operadores de justicia. El abogado Ramsés Almaraz ha sido enfático: la vinculación no significa culpabilidad. Se trata apenas del inicio de un proceso en el que se podrán desmontar las acusaciones, que —según sostiene la defensa— están basadas en falsedades, contradicciones y el uso de dos niñas como instrumento de venganza familiar. Durante la audiencia de más de 15 horas, incluso se señaló la existencia de otra persona posiblemente implicada que aún no ha sido citada por la autoridad, lo que abre la posibilidad de que la verdad del caso sea muy distinta a la versión que hasta ahora se ha difundido públicamente. Este no es sólo un caso familiar o penal. Es un espejo del sistema judicial y del uso político y mediático de la justicia. Se ha pretendido sustituir al juez por la presión social, a la ley por la emoción, y al debido proceso por la condena anticipada. Ninguna causa, por legítima que se diga, debe justificar la violación de la presunción de inocencia ni el uso instrumental de los derechos humanos para saldar cuentas personales. Si el Poder Judicial no se blinda ante estas dinámicas, la justicia se convierte en un espectáculo.


