7 de septiembre de 2026

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Libertad Informativa

¿Te equivocaste en el trabajo? 5 claves para convertir un error en aprendizaje profesional

>> Reconocer lo que salió mal, pedir ayuda y transformar la experiencia en nuevas formas de trabajar son algunas de las claves para que una equivocación contribuya al crecimiento profesional

En una cultura profesional que suele premiar los resultados y celebrar los casos de éxito, hablar de los errores todavía puede resultar incómodo. Sin embargo, equivocarse no desaparece con la experiencia. A medida que una persona crece profesionalmente, también aumenta el alcance de sus decisiones y, con ello, el impacto que puede tener cuando algo no sale como esperaba.

“Muchas veces pensamos que crecer profesionalmente significa llegar a un punto en el que ya sabemos qué hacer y dejamos de equivocarnos. La realidad es distinta: cambian las decisiones, aumenta la responsabilidad y aparecen retos nuevos. Una parte importante del crecimiento está en desarrollar las herramientas para reconocer un error, aprender de él y seguir avanzando. Se trata de aprender a equivocarse.”, señala Mariana Tecotl, Líder de gestión de eventos de Mujeres en Tech México.

A partir de las experiencias compartidas por las líderes participantes, Mujeres en Tech, organización que impulsa el cierre de la brecha de género en la industria, identifica cinco aprendizajes para construir una relación más productiva con los errores profesionales:

1. No confundas un error con tu capacidad profesional. Un rechazo, una decisión equivocada o un resultado inesperado pueden sentirse como un juicio sobre nuestras capacidades. Aprender a separar lo que ocurrió de lo que somos capaces de hacer permite cambiar la pregunta de “¿por qué me pasó esto?” por “¿qué puedo hacer ahora?”. Con la experiencia, los errores pueden dejar de ser una sentencia y convertirse en información para decidir el siguiente paso.

2. Reconoce rápido cuando algo salió mal. Asumir una equivocación no nos hace menos competentes. Por el contrario, reconocerla con transparencia permite concentrar la energía en lo verdaderamente importante: entender qué ocurrió y qué podemos hacer al respecto. La capacidad de asumir los errores y resolver las situaciones suele ser más valorada profesionalmente que la equivocación original.

3. Levanta la mano cuando no sabes. Crecer profesionalmente no significa tener siempre todas las respuestas. También implica reconocer cuándo necesitamos más información, preguntar por qué una decisión es importante o buscar a alguien que pueda ayudarnos. Asumir en lugar de preguntar puede llevar a errores que habrían podido evitarse con una conversación a tiempo.

4. Convierte el error en un cambio concreto. El aprendizaje no termina al entender qué salió mal. El verdadero valor aparece cuando esa experiencia modifica la manera en que trabajamos: un nuevo proceso, una pregunta que antes no hacíamos, un control adicional o una forma diferente de tomar decisiones. La meta no es no volver a equivocarnos, sino no volver a equivocarnos por lo mismo.

5. Construye una red en la que también puedas equivocarte. Las redes profesionales no solo sirven para encontrar trabajo, mentoría u oportunidades. También son fundamentales en los momentos en los que las cosas no salen bien. Tener colegas, líderes o mentoras con quienes sea posible decir “me equivoqué” o “necesito ayuda” permite obtener perspectiva, encontrar alternativas y evitar cargar individualmente con problemas que pueden resolverse mejor en conjunto.

“Crecer profesionalmente también significa aprender a confiar en nuestro propio criterio. La experiencia nos da conocimiento, referencias y una intuición que se construye con los años. No siempre vamos a tener un dato que confirme lo que estamos percibiendo, pero aprender a escucharnos, hacer las preguntas correctas y defender nuestro punto de vista también es parte del liderazgo”, agrega Tecotl.

Los errores tampoco tienen siempre las consecuencias que imaginamos en el momento.

Una decisión que parece equivocada puede abrir una oportunidad inesperada; un proyecto que no funciona puede obligarnos a replantear una forma de trabajar; y una experiencia difícil puede convertirse en una herramienta para liderar mejor a otras personas. Para Mujeres en Tech México, hablar abiertamente de estos momentos también forma parte del desarrollo profesional.

No se trata de romantizar el error ni de restarle importancia, sino de dejar de entenderlo automáticamente como lo opuesto al éxito. Una carrera se construye también con decisiones que no funcionan, oportunidades que no llegan y aprendizajes que modifican lo que hacemos después.

“El objetivo no es construir una carrera sin errores. Es construir una carrera en la que cada error nos deje mejor preparadas para la siguiente decisión”, concluye Tecotl.