Sin una cabeza al frente en la ciudad —aunque en realidad nunca la tuvo con Héctor Díaz-Polanco, recién cepillado—, Morena se prepara para la batalla campal por las candidaturas a las alcaldías capitalinas.
Una de las que más se están calentando es Coyoacán, sobre todo porque hay afrentas entre algunos aspirantes guindas que no se han podido saldar. Eso sin contar que hay, al menos, tres tribus disputando la candidatura.
Entre los que han alzado la mano para pelear la silla que el año entrante dejará vacante el panista Giovani Gutiérrez, están los diputados locales Gerardo Villanueva y Paulo García, además del diputado federal Carlos Castillo.
Ellos creen que será cosa de hombres, pero da la casualidad que en las primeras mediciones quien sale arriba es Hannah de Lamadrid. La oriunda de Chihuahua —avecindada hace años en la CDMX— está arriba por varios puntos, lo que obligaría a los guindas a repensar el género.
En la más reciente encuesta de Berumen —publicada ayer—, Hannah tiene 44% de la intención del voto, seguida de Gerardo Villanueva, con 31 y, al final, Castillo, con apenas 25 por ciento.
De Paulo García, que en 2024 compitió por Morena, PT y Verde para diputado, pero fue derrotado por el panista Ricardo Rubio, ni sus luces. El muchacho, que llegó a Donceles por la vía plurinominal, busca premio de consolación del partido.
Los morenos tendrían que ser pragmáticos e ir con De Lamadrid, quien compitió por el cargo la pasada elección y se acercó mucho a Giovani, aunque no lo pudo derrotar. De cualquier forma, ha seguido haciendo chamba y tiene sus canicas.
Un problema sería que Carlos Castillo, quien presume ser consentido de la dirigente nacional, Ariadna Montiel, trae un tema personal no resuelto con Hannah y ha jurado que quien sea, menos ella.
Y, efectivamente, cuenta con el respaldo de Ariadna, pero ella es la dirigente nacional y tendrá mucha chamba en el país como para ocuparse de Coyoacán, donde, por cierto, Morena no la tendrá nada fácil debido a que Giovani se hizo del control absoluto del territorio.
El diputado Castillo se formó en la corriente perredista de René Bejarano, que hace años dominaba esa zona, mientras que Villanueva responde a Martí Batres, quien también inició con el de las ligas, pero luego lo traicionó.
Si, a final de cuentas, Palacio Nacional influye en las candidaturas de la CDMX, es probable que le den el voto de confianza a una mujer, y no se ve a nadie más que a De Lamadrid…
CENTAVITOS
Si la Presidenta fue a la final de la Copa Mundial de Futbol y hasta estuvo en la entrega del trofeo al campeón, por qué Clara Brugada no iba a tener su propio after mundialista, faltaba más. Después de gastarse la lana de los capitalinos en obras de relumbrón que no sirven para nada, la doñita del Ayuntamiento festejó ayer en el Zócalo con 10 mil empleados el fin de su mundial, y les dijo que eran los mejores burócratas del país. No importa que ahora que terminó la fiesta los capitalinos vuelven a su triste realidad: la ciudad se sigue inundando; los baches afloran; el transporte público es un asco y los servicios públicos son de cuarta… transformación. Pero, eso sí, la CDMX tiene una ciclovía en Tlalpan que nadie utiliza y un jardín elevado que a los primeros aguaceros se inunda. Lo único que sí dejó el Mundial fue la percepción ciudadana de que Morena hizo su vaquita con las millonarias e inservibles obras para meterle toda la lana al proceso electoral del próximo año.

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