Cuba, una dictadura insostenible

Cuba, una dictadura insostenible

19 de julio de 2021 252 Por María Manuela de la Rosa Aguilar
Foto: BBC

( Parte I )

Después de seis décadas de reprimir las libertades del pueblo, Cuba vivido toda clase de carencias, imponiéndosele, además, una ideología que trató de extirpar no sólo la libertad de pensamiento, con una educación socialista y el control total de la cultura, la información e incluso la fe, aunado a la falta de los artículos de primera necesidad, no sólo el vestido, la comida y la vivienda, sino los medicamentos y artículos de limpieza personal, etc.

Por décadas los extranjeros que visitaron la isla llevaron en sus maletas latas de comida, ropa, pantalones de mezclilla que son muy apreciados, e incluso hasta ropa interior. Humillante para un país que se jacta de tener un sistema avanzado, que, como otras naciones, resultó un verdadero fracaso.

Conocemos miles y miles de historias de cubanos haciendo lo imposible por huir de su país en busca de una vida mejor, de cómo muchos turistas incluso participaron en los juegos de la seducción para obtener ropa y comida, tal vez perfumes o medias, hombres y mujeres vieron una vía de escape a través del matrimonio.

Vemos muchos que contrajeron nupcias con extranjeros, mexicanos, norteamericanos, españoles, alemanes, venezolanos… Y emigrar fuera de Cuba, para luego, pasado un tiempo prudente, adquirir otra nacionalidad y liberarse por fin, incluso del yugo conyugal. Lo hemos visto entre gente común, también con artistas que han logrado fama fuera de Cuba. Y lamentablemente fueron motivados por la extrema necesidad de huir, y sólo quien lo ha padecido puede entenderlo.

Dado el control que el gobierno cubano siempre había mantenido, las protestas han tomado por sorpresa al mundo, pero no es el único país que vive esto.

  • El pueblo se manifiesta ante el hartazgo

Hoy, gracias a la tecnología, a la evolución de las comunicaciones y a las redes sociales, el pueblo cubano ha salido a las calles a protestar, claman por la libertad que no han tenido.

El internet fue el instrumento ideal para comunicarse y salir a pedir justicia, lo mismo que ha sucedido en Túnez y Egipto en el 2010 con la Primavera Árabe, aunque el final no tuvo el éxito que el mundo esperaba, pero sí fue un llamado al mundo y sobre todo a los dictadores. La fluidez de la información es un importante vehículo de empoderamiento.

Pero las protestas no sólo son contra la represión gubernamental, sino contra la injusticia, que incide en múltiples temas y todos ellos hablan de una gran impunidad, ya sea por encubrimiento desde las esferas del poder, por falta de conciencia de las víctimas, motivos psicosociales, etc.

Gracias a esta conciencia sobre los derechos de las personas, un tema crucial en los últimos tiempos es la agresión a mujeres. En Estados Unidos, el movimiento #MeToo ha tenido un gran impacto logrando llevar ante la justicia a importantes personajes, lo mismo ha estado sucediendo con el abuso de sacerdotes, pero este asunto ha llevado mucho más tiempo.

Para el ciudadano común el lanzarse a las calles a protestar implica un desafío a la autoridad con el riesgo de ser arrestado, que no es lo mismo que desde el poder manden a grupos de agitadores profesionales que casualmente son intocables, aun destruyendo propiedad de la nación.

  • Ciudadanos del mundo piden justicia

Feministas, en todo el mundo, se han lanzado a las calles a protestar, pero si llama la atención que no han faltado encauchadas o encapuchados que amparados en el anonimato se han dedicado a destruir todo a su paso, incluyendo monumentos, lo que demerita y distrae del objetivo principal, que es el respeto a la ley y la sed de justicia que claman muchas mujeres, no sólo en México, sino en Norteamérica, Honduras, Túnez, Rumanía, Italia, España, Venezuela y Argentina, por mencionar algunos.

En todo el mundo mujeres, jóvenes y grupos vulnerables han tomado las calles pidiendo cambios, fundamentalmente en pro de la justicia. En Cuba, el pueblo entero se está manifestando.

En la India ha llamado la atención que las protestas se centran en las agresiones sexuales, que son ya una epidemia, sobre todo por los abusos a menores de edad, que han aumentado desde el 2016 más del 80%, lo cual habla de la gravedad del problema.

En el Medio Oriente las agresiones contra palestinos han sido cada día más evidentes, francotiradores israelitas han matado a docenas de palestinos y más de 20,000 han sido alcanzados por vals de goma, gas lacrimógeno y otros agentes químicos, lo que ocasiona continuas protestas en la franja de Gaza.

Pero las protestas antigubernamentales también se suceden en Armenia. En el 2018 lograron la renuncia del presidente, debido a la corrupción y el autoritarismo, que ha reinado en ese país desde la caída de la Uniòn Soviética, o más bien, no dejó de ser el modo de operar de los gobiernos, una herencia soviética que ha tenido sus consecuencia.

En España las protestas forman ya parte del entorno político de los últimos años, debido a la corrupción, a los conflictos separatistas, a la crisis económica y política, así como debido a las medidas tomadas por la pandemia del Covid-19.

En Centroamérica la situación política no es mejor, en Nicaragua se suceden las manifestaciones violentas contra el gobierno autoritario, sobre todo por las reformas a la seguridad social, que el presidente Daniel Ortega, un ex guerrillero que prometió cambios para beneficio social, en realidad se convirtió en un dictador que llevó al país a la debacle económica y social, reprimiendo la libertad de expresión. Y como muchos dictadores, echando la culpa al capitalismo de su fracaso.

En el Lejano Oriente tenemos a China, la gran potencia de gobierno socialista, que se ha transformado en una potencia del más genuino capitalismo, pero manteniendo un régimen totalitario, que impide la libertad de prensa, de expresión y toda manifestación antigubernamental. Y en Tailandia la gente se ha manifestado también en contra de la toma del control militar desde el 2014.

Y hablando de sistemas socialistas fallidos, está Rusia, en donde si bien la policía actúa de inmediato para reprimir manifestaciones, los rusos han tenido la osadía de salir a las calles en busca de justicia y libertad, libertad de expresión, de prensa, pero también libertad de contar con medios de comunicación e internet. Que no dudamos, los gobiernos de todo el planeta comiencen a verlo como una amenaza para su estabilidad.

México no ha sido la excepción, pues ya es casi cotidiano que la capital de la República se vea inundada de manifestantes, la mayor parte pidiendo se haga justicia, por la seguridad social y sobre todo por los graves, gravísimos problemas de seguridad, en donde los cárteles se disputan el control con toda impunidad, sin que el gobierno haya logrado contener la violencia. Y mientras, los ciudadanos siguen sin ser escuchados.

María Manuela de la Rosa Aguilar
María Manuela de la Rosa Aguilar

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