El poderío militar ruso, reconocido como la segunda potencia mundial y su efectividad en la guerra

El poderío militar ruso, reconocido como la segunda potencia mundial y su efectividad en la guerra

26 de mayo de 2022 263 Por María Manuela de la Rosa Aguilar

(Segunda parte)

La invasión a Ucrania ha traído serias repercusiones a todo el mundo, crisis económica, escasez de alimentos, incertidumbre por la estabilidad mundial, pero también ha evidenciado parte de la realidad sobre las fuerzas armadas rusas, consideradas la segunda potencia militar de mundo, que no han logrado aplastar a un pequeño país como Ucrania.

No sólo falló la estrategia, basada en presupuestos erróneos, sino que han salido a la luz problemas internos, que, analizando la historia, han sido la causa de que imperios como el romano, hayan sucumbido: la corrupción.

Y que tomen nota las fuerzas armadas de los países donde este problema es endémico, porque los valores no son accesorios, sino una condición necesaria para el sostenimiento de las instituciones del Estado

Es el caso que dentro de las fuerzas armadas rusas la corrupción ha ido en aumento desde la época bolchevique.  Con un gasto de unos 84,000 millones de dólares, que representa el 4.76% del PIB de la Federación Rusa; presupuesto que ha tentado la codicia de funcionarios, mermando su poderío militar.

La corrupción en el gasto militar se ha evidenciado. Si bien, existían fuertes rumores de malos manejos por parte de los mandos militares, en la guerra con Ucrania se ha visto que el nivel operativo adolece de múltiples problemas, de mantenimiento de vehículos, equipo y armamento; de la logística por un déficit notable de recursos, con suministros inadecuados; raciones caducas desde el 2015 y, curiosamente, la empresa que abastece de alimentos al ejército ruso está relacionada con Yevgeny Prigozhin, patrocinador de MPC Wagner, organización mercenaria que patrocinó  a la agencia de internet acusada por el opositor ruso Alexei Navalny de manipular las elecciones en Estados Unidos.

Este último, además, ha señalado a esa organización de trabajar como un cártel para participar en el sistema de licitación del Estado ruso para el gasto de defensa, recibiendo contratos por varios cientos de millones de dólares. Empresa que proporciona a las tropas comida y viviendas catalogadas incluso peor que en las prisiones, con comidas ostensiblemente pequeñas y algunas con bacterias como la escherichia coli que produce serias infecciones estomacales.

Debido al desvío de recursos los vehículos militares se encuentran en mal estado por falta de mantenimiento, los uniformes son de mala calidad, las armas no cuentan con el mantenimiento adecuado ni con las municiones suficientes y muchas ya caducaron, lo cual pone en continuo peligro al personal.

Para ilustrar un poco sobre la corrupción en el ejercicio presupuestal, sólo en enero de este año, un coronel fue acusado de robar más de 13 millones de dólares, falsificando contratos de baterías de 2018 a 2020. En febrero un tribunal despojó de su rango a un general de división y lo condenó a más de cuatro años de prisión por fraude al malversar unos 25 millones de dólares por gastos excesivos en contratos de satélites y otros equipos.

En el 2011 el fiscal militar en jefe manifestó que uno de cada cinco rublos del presupuesto se lo roban, tal afirmación fue publicada en la Gaceta Rossiykaya, medio oficial de gobierno. El fiscal afirmó que se han encontrado muchas deficiencias en el equipo por falta de mantenimiento y debido también a la mala calidad del material.

Por ejemplo, los focos de los aviones supersónicos de combate SU-35 se derriten cuando alcanzan la velocidad del sonido; camiones nuevos que a los dos años son inservibles. El sistema de defensa Pantsir fue incapaz de derribar un pequeño dron israelí sobre Siria.

Se estima que los bajos salarios que tienen los militares son un incentivo para cometer fraudes. Un militar de alto rango gana alrededor de mil dólares mensuales, por lo que es frecuente que los presupuestos destinados al adiestramiento no se ejerzan y terminen en el bolsillo de los comandantes, por lo que las tropas tienen deficiencias en manejo de las armas, tiro, navegación, maniobras, despliegues, planes de operaciones, vuelos, etc.

Por otra parte, el personal registra problemas de obesidad, lo que obligó hace unos años a cambiar los uniformes con un costo aproximado de 1.5 millones de dólares.

Durante la invasión a Georgia se tuvo que hacer una revisión completa de las fuerzas armadas por múltiples y evidentes deficiencias.

En Ucrania su desempeño ha sido deficiente y aunque ha invadido al país han sido expulsados poco a poco por la misma población civil que ha mostrado una resistencia sorprendente para defender su patria. Para muestra, su salida de Kiev, la capital y principal objetivo ruso.

  • El Moskva, su buque insignia, fue hundido.

Por otra parte, desde tiempos de los bolcheviques, hace más de un siglo, no se han registrado cambios sustanciales en la doctrina militar, pese a las grandes transformaciones del país, incluso con la caída de la URSS, la doctrina soviética prevalece, caracterizada por:

Una estructura de mando inflexible; el uso de los cantos y arengas militares de victoria ideologizadas, incluso, en medio del fracaso.

Todo ello contribuyendo a una creciente baja de la moral de las tropas, que se sienten abandonadas, explotadas y sin ningún reconocimiento, porque ni sus familias están al tanto de su suerte, ya que muchas bajas han sido ocultadas.

Existe una corrupción generalizada en el uso de recursos en casi todos los niveles de mando que afectan la moral, al adiestramiento, la disciplina, la operatividad y la logística.

La impresionante maquinaria propagandística no ha tenido los resultados esperados, pues, si bien, Putin puede controlar al interior de Rusia la información extendiendo sus tentáculos en el mundo por medio de sus agencias y televisoras, que por cierto han sido suspendidas en varios países. Aun así, no logra hacerlo en su totalidad porque la tecnología de la información ha logrado superar las fronteras.

En el exterior, la opinión pública internacional ha reaccionado, además del bloqueo a sus agencias noticiosas oficiales, como los canales RT y Sputnik, así como sus grandes granjas de bots, que no han sido suficientes para neutralizar a las redes sociales del mundo entero.

También se ha expuesto la personalidad de los dos líderes. Por una parte Vladimir Putin lejano, distante, posicionado en su trono de poder, inflexible e inexpresivo ante el dolor humano y la muerte de sus soldados; por otra, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, cercano, conmovido, emotivo, al frente de sus tropas, fundido entre ellos, activo, negociador, exponiendo y mostrando las injusticias de la guerra, de la injustificada invasión, hablando con líderes, con la gente, con todos pidiendo ayuda, invocando los derechos humanos, poniendo de pie a la Asamblea de la ONU, convirtiéndose en héroe por mérito propio, ganando así el favor de la opinión pública internacional.

Y ante esto los gobiernos han reaccionado sobre todo los de la Unión Europea, que ha ejercido severas sanciones económicas y políticas a Rusia, y ha prohibido las emisiones de los medios oficiales rusos.

En nuestra última entrega veremos por qué Rusia no ha podido eliminar a Zelensky, objetivo primordial y el balance militar del poderío militar ruso.

María Manuela de la Rosa Aguilar
María Manuela de la Rosa Aguilar

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