17 de agosto de 2026

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Hoteles en México pueden reducir hasta 40% sus costos de energía con almacenamiento energético

>> La energía representa el segundo mayor costo operativo de un hotel y, en destinos de playa, el aire acondicionado puede concentrar hasta el 67% del consumo eléctrico

El crecimiento del turismo en México impulsa una mayor demanda de electricidad en los principales destinos del país, como el caribe mexicano. Tan solo el año pasado, la Secretaría de Turismo reportó un cierre histórico con 98.2 millones de visitantes internacionales. La energía representa el segundo mayor costo operativo del sector y, en destinos como Cancún, Riviera Maya o Los Cabos,  el aire acondicionado puede concentrar hasta el 67% del consumo eléctrico. En este contexto, el almacenamiento de energía comienza a posicionarse como una herramienta estratégica para proteger la rentabilidad de los hoteles y garantizar la continuidad operativa.  

A este escenario se suma un cambio destacado para el sector energético, con el reconocimiento oficial del almacenamiento de energía dentro del marco del Sistema Eléctrico Nacional desde octubre del 2025, impulsando nuevas oportunidades para industrias intensivas en consumo eléctrico, como la hotelera.

El almacenamiento energético como motor de rentabilidad

Hoy la conversación ya no gira únicamente en torno a consumir menos energía; el verdadero reto es administrar la electricidad de forma inteligente para convertirla en una ventaja competitiva. Los hoteles que implementan almacenamiento energético pueden reducir hasta 40% en su factura eléctrica, fortalecer resiliencia operativa y proteger la experiencia del huésped sin comprometer el servicio.

“Nuestra experiencia en proyectos implementados en hoteles muestra que el almacenamiento inteligente de energía ha conseguido, en promedio, ahorros cercanos a los 2.8 millones de pesos mensuales, mientras que el conjunto de proyectos que hemos desarrollado en este segmento ha generado más de 155 millones de pesos en ahorros acumulados”, señala Ayalli Gurría Gallardo, Directora Comercial en Quartux.

Estos resultados responden a una problemática global.  De acuerdo con el Informe sobre la situación mundial de la construcción 2025-2026 del PNUMA y GlobalABC, los edificios son responsables de alrededor del 37% de las emisiones globales de CO₂ relacionadas con la energía y desperdician, en promedio, cerca del 30% de la energía que consumen

Reducir este desperdicio energético representa una oportunidad directa para mejorar la rentabilidad del sector hotelero mexicano, disminuir su huella ambiental y fortalecer su competitividad. 

Además el almacenamiento energético no solo reduce el gasto eléctrico; también impacta positivamente indicadores financieros como el EBITDA, el flujo operativo y la estabilidad de los costos energéticos, factores cada vez más relevantes para inversionistas y operadores hoteleros. 

Un caso de éxito que marca referencia en América Latina 

Uno de los ejemplos más destacados es el de un resort de gran tamaño en Cancún, Quintana Roo, el cual entró en operaciones desde 2023. Considerado el proyecto más grande de este tipo instalado hasta la fecha en un hotel de América Latina, genera un ahorro anual estimado de 104 millones de pesos, demuestra que un resort de esta escala puede reducir significativamente su factura eléctrica mientras garantiza continuidad operativa sin interrupciones para los huéspedes.

El sistema funciona bajo dos esquemas complementarios, peak shaving (recorte de picos de demanda) y load shifting (desplazamiento de carga). En términos simples, las baterías se cargan durante las horas de menor costo y suministran energía durante los horarios de mayor demanda, cuando las tarifas son más elevadas. El sistema actúa como respaldo automático durante interrupciones del suministro eléctrico, reduciendo el riesgo operativo asociado a apagones o fenómenos meteorológicos extremos. 

“Un apagón en un hotel representa mucho más que una interrupción eléctrica. Puede traducirse en huéspedes insatisfechos, cancelaciones, reseñas negativas, afectaciones a la operación y pérdidas económicas difíciles de recuperar. Hoy la resiliencia energética también forma parte de la reputación de una marca hotelera”, advierte Ayalli.

La transición hacia hoteles más eficientes también responde a un mercado turístico que cada vez valora más la sostenibilidad al momento de elegir dónde hospedarse. Los viajeros, inversionistas y cadenas hoteleras buscan cada vez con mayor frecuencia proyectos que combinen eficiencia operativa, reducción de emisiones y continuidad del servicio. En este escenario, invertir en almacenamiento energético deja de ser únicamente una decisión tecnológica para convertirse en una estrategia de negocio. 

Mientras México consolida su posición como uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, la modernización de la infraestructura energética será un factor determinante para mantener la competitividad del sector hotelero.

«La competitividad de los hoteles del futuro dependerá no sólo de ofrecer una mejor experiencia al huésped, sino también de administrar inteligentemente uno de sus principales costos operativos: la energía. Quienes adopten estas tecnologías antes tendrán una ventaja financiera, operativa y ambiental frente al resto del mercado», concluye la Directora Comercial de Quartux.

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