29 de mayo de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Inaugura la Escuela Judicial Electoral la especialidad en  Ciberdemocracia y Justicia Electoral

El poder de la Inteligencia Artificial (IA) debe ponerse al servicio de la libertad e igualdad de las personas, y se tiene que evitar a toda costa que sea utilizada como un arma que atente contra la humanidad, afirmó el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Felipe de la Mata Pizaña.

Al inaugurar la “Especialidad en Ciberdemocracia y Justicia Electoral” de la Escuela Judicial Electoral (EJE) del TEPJF, señaló que este órgano jurisdiccional “asume el reto que nuestro tiempo nos presenta: una sociedad que ejerce la política de forma cada vez más digitalizada y que necesita de una justicia electoral que comprenda sus desafíos a cabalidad”.

Se trata, dijo, de un programa no solo de actualidad, sino de vanguardia que forma parte de los esfuerzos que el Tribunal realiza en concordancia con su vocación humanista de garantizar el respeto a los valores democráticos del país. Su implementación, expuso, busca consolidar la misión que el Estado mexicano asignó al Tribunal Electoral: la protección judicial de la democracia.

El magistrado De la Mata se refirió a la encíclica del Papa León XVI, “Magnifica Humanitas”, en la que advierte de los riesgos de la IA y plantea preguntas que, como sociedad globalizada, habremos de responder tarde o temprano: “¿Quién detenta hoy el poder tecnológico y hacia dónde lo orienta? ¿Levantaremos una nueva Torre de Babel, o una sociedad donde pueda vivir la humanidad? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué dirección debemos elegir como comunidad y como pueblos?”.

Ante el personal académico y las cincuenta personas de la primera generación del posgrado, dijo que, con la “Especialidad en Ciberdemocracia y Justicia Electoral”, la EJE brinda herramientas necesarias para afrontar problemas que hace 10 años parecían ciencia ficción, pero ya son una realidad en el contexto de la competencia política y del mundo digitalizado en el que vivimos.

Por su parte, el magistrado de la Sala Superior Felipe Alfredo Fuentes Barrera, apuntó que en los últimos años los países han visto surgir nuevos espacios de acceso a la información y de deliberación pública. Frente a este escenario, subrayó, se configuran oportunidades y desafíos inéditos que exigen un rediseño de los marcos analíticos y normativos contemporáneos.

Advirtió que la democracia ha ingresado a una era de “plataformización” caracterizada por la prevalencia de los ecosistemas digitales para la construcción de preferencias y de deliberación política, por lo que el predominio del ejercicio democrático en aquellas es solo una parte del escenario en el que se desarrollará la democracia en las próximas décadas.

Dijo que nuestro sistema jurídico carece de regulación especializada, completa y suficiente para delimitar con claridad qué pueden hacer las plataformas digitales, los sistemas algorítmicos o las herramientas de IA, y qué no en los procesos democráticos.

Ante esta ausencia normativa consideró que “nuestro papel como integrantes de las instituciones jurisdiccionales se vuelve decisivo porque detrás de todo no podemos actuar como si los fenómenos tecnológicos fueran ajenos al Derecho, de la misma forma en la que no podemos esperar a que la evolución tecnológica nos convierta en víctimas de ella misma”.

Nos encontramos —alertó— en un punto de quiebre que exige perfiles capaces de comprender los riesgos de las nuevas tecnologías y aprovechar sus ventajas para construir instituciones a la altura de esta nueva era. Por tanto, dijo que estos espacios de formación y capacitación especializada son fundamentales para garantizar el futuro democrático. La especialidad es el ámbito idóneo para reformular los fundamentos democráticos ante la evolución tecnológica reciente, sostuvo.

A su vez, el magistrado de la Sala Regional Guadalajara del TEPJF y coordinador de la especialidad Sergio Arturo Guerrero Olvera, manifestó que vivimos en una era altamente tecnificada en la que el concepto de soberanía sometida a un territorio está desfasado. “Hoy las big tech, en vez de hablar de ciudadanos mexicanos, italianos, haitianos, prefieren darnos el carácter de usuarios. Y con eso prácticamente desdibujan los derechos de la ciudadanía en la web. No existe una ciudadanía en la red que esté atada a los derechos”.

Subrayó la relevancia que tiene este programa de posgrado porque se dedicará a la urgente necesidad de reflexionar acerca de si los robots y avatares tienen o no derechos humanos, si es válido o no hacer una campaña en metaverso, si las creaciones de contenidos de niños con IA son válidas, si se debe dar una credencial de elector o no a un metahumano, una personalidad sintética.

El director general de Asuntos Jurídicos y Transparencia de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Juan Arellano Minero —en representación del titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos y Regulación de la dependencia,  Eurípides Flores— dijo que el futuro de la democracia también se construye en el espacio digital y para que ese futuro sea compatible con el Estado de Derecho se necesitan profesionales capaces de comprender tanto la tecnología como sus implicaciones jurídicas, éticas y sociales.

Desde 2018, la EJE ha realizado 4 mil 581 actividades académicas en las que han participado 688 mil 454 estudiantes, incluyendo sus 17 programas de posgrado todos con reconocimiento de validez oficial por la SEP. Participó en la inauguración el director de la EJE, Luis Octavio Vado Grajales.