Luego de que los festejos por el triunfo de México ante Ecuador dejaran cuatro muertos en las inmediaciones de El Ángel, Clara Brugada exige a los asistentes cuidarse solos y portarse bien, y anuncia nuevas pantallas para que más gente salga el domingo.
No se recuerda a un gobierno más irresponsable, y todo para montarse en la alegría futbolera, con tal de ocultar su nulo trabajo en la capital del país, sin importar el riesgo en que pone a su población.
Si bien las muertes fueron accidentales, hay responsabilidad incluso penal del gobierno por llamar a las familias a inundar las calles, sin un plan de protección que garantice su seguridad, abandonándolos a su suerte.
Después de la tragedia del martes, la 4T amplió su invitación para que más gente tome las calles el domingo, instalando otras pantallas sobre Reforma, lo que sin duda es un barril de pólvora.
A pesar de su incapacidad para garantizar la seguridad, cada jornada el gobierno aumenta la convocatoria al público, con lo que crece el peligro de una tragedia de dimensiones incalculables.
Mientras el peligro para las familias es latente, las autoridades deshojan cada jornada la margarita para ver dónde disfrutan el Mundial. Al menos la jefa de Gobierno tendría que estar en el C5 vigilando que todo se desarrolle en orden.
Pero hay que sacarse la selfie con los acarreados a las carpas cuidadas por la Guardia Nacional, donde se garantiza que sólo recibirán porras. Ninguna autoridad se arriesgaría a asomarse al Zócalo, por ejemplo; temen a la rechifla y las mentadas.
Y si a ellas no les preocupa, menos a los responsables del C5, que suben fotos de su asistencia a los Fan Fest disfrutando el partido. Cuando la tragedia ocurría el martes, ellos festinaban en el Deportivo Los Galeana de la Gustavo A. Madero.
De Ajolotitlán mandan —cobardemente— al secretario de Seguridad, Pablo Vázquez, a dar la cara por la tragedia, cuando el que debería responder es el secretario de Gobierno, César Arnulfo Cravioto, quien no sólo tendría que estar fuera, sino rumbo a la cárcel por negligencia criminal.
En lugar de ello, Arnulfo —con aire soberbio y prepotente— sale en el programa de Pepe Cárdenas a festejar el triunfo de México, presumiendo que lo había pronosticado, y hasta se da el lujo de opinar sobre el juego del domingo ante Inglaterra.
Dice que las víctimas debieron cuidarse y la gente ser más responsable. Sólo le faltó decir que les dará jarabe de ajolote para que no la hagan de tos. Vaya bajeza de quien debería garantizar la seguridad; un gobierno serio lo hubiera corrido.
El anfibio gobierno no solamente se confirma como el peor en la historia en la capital, sino completamente alejado del humanismo que pregona. En cualquier otra civilización, el Congreso ya habría enjuiciado a sus autoridades… pero es la 4T.
En su afán populista, la reina de Ajolotitlán pudiera estar creando la tormenta perfecta; ojalá a ningún loquito se le ocurra detonar un cohete y provocar una estampida.
CENTAVITOS
Además, Clara se ve oficiosa con la capitalista FIFA, propietaria de los llamados Fan Fest que financia y controla para sus marcas. La ampliación de estos festivales beneficia al organismo internacional y deja toda la carga de una probable tragedia en los hombros de las autoridades. Pero eso no importa para la doñita, con tal de salir en la foto.
- Esta columna se pone en modo mundialista y entrará en pausa, para reaparecer el 20 de julio. ¡Que gane México!

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