Desde que Morena llegó al poder no hay obra que se termine a tiempo, que sea inaugurada completa, que no tenga sobrecostos y, sobre todo, que irremediablemente falle sin importar si son aeropuertos, refinerías, trenes, líneas aéreas o jardines flotantes.
Las obras de la 4T son sinónimo de inútiles, caras, oscuras y chafas, pero más grave aún, que son peligrosas porque dejan víctimas. Es como los productos chinos de antes, que tenían fama de mal hechos… al menos eran baratos.
La gracia morenista más reciente es la flamante obra insignia de Clara Brugada, esa millonaria mole de concreto llamada Jardín Flotante Tlallipan, construida sobre la Línea 2 del Metro, que más tardaron en inaugurarla que ya estaba inundada y con estructuras metálicas en el suelo.
Para su inauguración la maquillaron como hacen con la ciudad, cubriendo con lonas un amplio tramo inconcluso, y todo para que la Reina de Ajolotitlán diera el banderazo en tiempo y forma. ¿Por qué si Clara sabía que no estaba lista intentó engañar a los ciudadanos?
Como broma ya estuvo suave que el gobierno anfibio sólo reciba memes y no sanciones, pues su ineptitud pone en riesgo a los usuarios del jardín; de la ciclovía de Tlalpan; del Metro y hasta del Tren Ligero.
Todo lo que tocan los anfibios lo echan a perder, y más de uno se pregunta dónde está la Contraloría para sancionarlos. Y más aún, dónde está la responsable de Protección Civil que debió avalar todas esas locuras.
Porque Myriam Urzúa, de quien todo mundo dice que es una profesional en su trabajo, como secretaria de Protección Civil se ha mostrado ausente de los desastres en la administración de Brugada.
La funcionaria tendría que estar mirando con lupa las ocurrencias de su jefa, pues ponen en riesgo a la ciudadanía. Dicen que, a diferencia del resto del anfibio gabinete, Urzúa es una persona decente, que incluso preferiría dimitir antes de avalar corruptelas.
Y mientras los morenos se tapan unos a otros y siguen culpando de todos sus males a Calderón y a García Luna, algunos alcaldes de oposición se ponen las pilas para garantizar, hasta donde sea posible, la seguridad y confort de los visitantes.
Alessandra Rojo de la Vega, por ejemplo, lanzó el Pasaporte Turístico Cuauhtémoc, que incluye descuentos, promociones, rutas turísticas e información útil para los visitantes, además de cuadrillas de limpieza.
O Mauricio Tabe, que en Miguel Hidalgo instaló un búnker para emergencias nocturnas, y así garantizar el orden para vecinos y turistas durante los 40 días que dure el Mundial. Qué les costaba a los morenos echarle un poco de sesos al tema.
Los opositores se ponen las pilas, mientras los guindas no pasan de echar porras y llevar acarreados a los eventos de sus jefas, ya sea para que informen o hagan olas humanas para el Guinness u otras ocurrencias anfibias.
CENTAVITOS…
Si en la 4T creen que el Día D es la inauguración, no han visto que los turistas no llegarán el mero jueves de la inauguración; están aquí y reportan en sus redes todo lo que pasa en la CDMX. Y como hoy es aniversario del halconazo, seguro tendrán material de sobra para difundir la paz y alegría que reina en México… Por cierto, si sigue lloviendo en el sur, el partido inaugural podría ser entre los ajolotes tricolores y las ranas sudafricanas, pues si bien las aguas estancadas son muy chicas para ser lagunas, serán muy grandes para ser charcos. Nadie desazolvó las coladeras; las pintaron. Total, ¿qué puede salir mal?

More Stories
Sin Protocolo / Funesto legado
Mundial 2026 representa una oportunidad histórica para detonar crecimiento y desarrollo regional
Sin Protocolo / ¿Elección a tribunales?