16 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Ni Arnulfo ni Jardine llegan al Mundial

Clara quiere hacer de la CDMX una Iztapalapa grandota, pero ni eso ha podido…

En la Jefatura de Gobierno ya corren las apuestas para ver a quién echan primero: si a André Jardine como entrenador del América o a César Arnulfo Cravioto como secretario de Gobierno capitalino; ninguno para de recibir golizas.

Tiene rato que el timonel águila no ve la suya, aunque al menos le dio a los americanistas el gusto de un tricampeonato; Arnulfo, por el contrario, no ha dado una desde que llegó como segundo de doña Clara Brugada al gobierno capitalino.

Los dos son hoy igual de malitos, la única diferencia es que en el Ame salen afectados dueños y aficionados, mientras que en el Gobierno de la CDMX pasan a fregar a todos los ciudadanos.

Aunque ya pasó la Semana Santa, los capitalinos siguen sufriendo todos los días un calvario, por lo que más de uno pregunta: ¿hasta cuándo aguantará doña Clara a Arnulfo, porque si fuera por los ciudadanos…?

Aunque sería una decisión política, los números son fríos e indican claramente que, más que un cero a la izquierda, lo peligroso del secretario de Gobierno es que tiene iniciativa como para hundir más a la Cuarta Transformación en la capital.

Si tuviera tantita dignidad, o antepusiera La Transformación a sus intereses personales, Arnulfo no tendría que esperar a que Brugada lo echara; tendría que haber presentado su renuncia hace meses, pues su presencia lastima mucho a su jefa.

Pero qué tan bajos estarán sus bonos, que incluso personajes como el exdiputado Carlos Cervantes —sobrino de Ernestina Godoy—, se anda promoviendo para el relevo. Así de chiquito ha de ver a Césarito.

Los resultados —más bien la falta de ellos— indican que la yegua le quedó grande a Cravioto y que está dañando al gobierno. Ni modo que no sepa que nadie se refiere a él con respeto, sino al contrario: todos resaltan lo pequeñito que es para una tarea como la que le dieron.

Cualquier otra persona que tuviera un desastre como el que él hizo, daría un paso de costado. Claro que es complicado moverlo porque no se trata de cualquier cargo, sino del número dos del Gobierno, sumando a que si doña Clara voltea hacia adentro, no se ve quién pudiera entrarle.

La caballada está flaca, dijera un político guerrerense de las épocas doradas del PRI, y ni modo que llegara Tomás Pliego, por ejemplo, una de las rémoras resentidas que Brugada integró en su equipo.

Tampoco se arriesgaría con alguien que no sea de su equipo y que no avale su política aldeana. De pueblo, pues, que no se adapta a las necesidades de una ciudad con una dinámica como la de la gran capital.

Clara quiere hacer de la CDMX una Iztapalapa grandota, pero ni eso ha podido… excepto por la inseguridad, falta de agua y baches, por ejemplo.

Corren las apuestas, ¿quién se va primero: Jardine o Arnulfo?

CENTAVITOS

Para quienes dudaban que el MC es la nueva novia de Morena, luego de que la semana pasada se entregara a los guindas en San Lázaro para aprobar el Plan B presidencial, este martes hubo nuevos arrumacos entre morenanjas o fosforenos, pero ahora de Donceles. Los naranjas hicieron el vacío a la conferencia convocada en el Senado para analizar los fallos del Metro, que dejaron varados a millones de capitalinos a principio de semana. Está claro que a los legisladores capitalinos —incluyendo a los de oposición—, no les interesa si la gente tiene cómo transportarse, pues todos agacharon la cabeza y ni una palabra sobre el tema. Seguramente porque ninguno se rebaja a subirse al Metro, fuchi. Quedó bien claro que donde gobiernan los guindas, no mandan los naranjas.