26 de abril de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Sin Protocolo / Los impuros

Al parecer todos los caminos conducen al Partido Morena. Desde su fundación Andrés Manuel López Obrador colocó mesas de afiliación en el Monumento a la Revolución.

En ningún momento se reservaron el derecho de admisión. Le dieron entrada a todo aquel que quisiera formar parte de sus filas.

Infinidad de militantes de otras fuerzas políticas vieron a Morena como opción política, pero mucho más como un manto protector.

Es decir que conscientes de sus tropelías, los ex gobernadores fueron recibidos con los brazos abiertos.

El ejemplo más emblemático de su purificación y su incorporación a Morena, fue el del ex gobernador panista de Chihuahua, Javier Corral.

Se incorporó a Morena, y cuando giraron orden de aprehensión en su contra, acudió a rescatarlo el entonces fiscal de la Ciudad de México, Ulises Lara.

Al ex gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, el fiscal Uriel Carmona, solicitó a la Cámara de Diputados su desafuero, y terminó destituido por el Congreso estatal dominado por Morena.

El ex gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón acusado de nexos con el crimen organizado, fue designado cónsul en Miami.

Alejandro Murat, el priista que perdió la elección en Oaxaca, ante el hoy gobernador de Morena, Salomón Jara, recibió de premio un escaño morenista en el Senado.

El priista Omar Fayad, quien prácticamente entregó la gubernatura de Hidalgo al ex priista y ahora de Morena, Julio Menchaca, fue designado embajador de México en Noruega.

El ex gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, quien entregó la banda del gobierno a la morenista, Delfina Gómez, fue invitado de honor al Sexto Aniversario Luctuoso de su padre Alfredo del Mazo González.  

Otros ex priistas que ahora portan las siglas de Morena como gobernadores, son:

Layda Sansores de Campeche; su padre fue por décadas uno de los principales caciques priistas del sureste mexicano.

Américo Villareal Anaya de Tamaulipas, es hijo de otro de los emblemáticos caciques priistas, Américo Villareal Guerra, quien también gobernó la entidad.

Otros gobernadores ex priistas, actualmente convertidos al morenismo, son Miguel Ángel Navarro de Nayarit, quien militó 29 años en el tricolor.

La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, militó 20 años en el PRI; luego lo hizo en el PRD y ahora en Morena.

Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, tras ser secretario particular de Luis Donado Colosio, y militar 21 años en el PRI, se pasó al PAN, luego al PRD y en después a MC. Obrador lo hizo mandatario en Sonora.

El fallecido gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, militó en el PRI y en el PRD, para luego postularse bajo las siglas de Morena.

Aquí aplica el principio de Lavoisier, quien dijo: “la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma”.

Los políticos no se crean ni se destruyen, solo se transforman, o, mejor dicho, cambian de siglas, aunque para los fundadores de Morena, muchos son calificados como “impuros”.

La política posee varios matices y colores, sin importar la ideología que se pregone, con tal de conservar el poder y vivir a expensas del erario.

PROSPECCIÓN… Con la intención de cambiar la denominación oficial del país de “Estados Unidos Mexicanos” por “México”, la diputada federal Kenia López Rabadán impulsa iniciativa que reforma diversas disposiciones de la Constitución Política, y así reconocer el arraigo y la identidad como nación. El proyecto turnado a la Comisión de Puntos Constitucionales, expone que la actualización en el nombre del país de ninguna forma podría considerarse un abandono al federalismo o una propuesta para cambiar nuestra forma de gobierno. Como lo establece el artículo 40 constitucional, el país es una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, todos unidos en una federación, expresó.