Muchos se preguntan si Tomás Pliego, secretario de Atención Ciudadana, tiene el visto bueno de doña Clara Brugada para andar promocionando a la vocera del gobierno, Ana María Lomelí, como probable candidata guinda a la alcaldía Coyoacán.
Llama mucho la atención que el empleado de la dueña de Ajolotitlán puje por Lomelí, exconductora de televisión y diputada federal con licencia, toda vez que en esa alcaldía hay un acuerdo entre los diputados Carlos Castillo y Gerardo Villanueva para ir por la candidatura.
Al interior de Morena se comenta que Castillo, hombre muy cercano a la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, ha reconocido que no le alcanza para disputar Coyoacán, pero que estaría dispuesto a hacer un acuerdo con Villanueva para apoyarlo.
Si en teoría harían un acuerdo los representantes de Ariadna y de Martí Batres, respectivamente, cómo es que Pliego quiera meter con calzador a la vocera, que en las encuestas luce muy abajo con respecto al resto.
Al parecer ya se dieron cuenta que, en el acomodo por género en Coyoacán, Morena tendría que asignar a una mujer, y la única con posibilidades de pelear es Hanna de la Madrid, que en 2024 ya fue candidata y perdió.
A pesar de la derrota, De la Madrid alcanzó una cantidad respetable de votos, que le sumaron tanto a Brugada como a Claudia Sheinbaum para ganar en la ciudad. ¿Si con ella tendrían una ficha competitiva para la alcaldía en 2027, por qué la guerra sucia en su contra?
Para unos es Castillo el promotor, pues él fue uno de los principales impulsores de Hanna hace dos años, pero se fue de la lengua diciendo que la candidata le respondía sólo a él, dejando entrever que tenían una relación más que cercana, lo cual desmintió De la Madrid.
Ese desaire no se lo perdona y prefiere entregar la posición a Villanueva, antes de que la oriunda de Chihuahua —avecindada en la Ciudad de México hace más de 20 años— sea postulada otra vez por su partido.
El diputado confía en que sus influencias en la dirigencia nacional de Morena, le servirán para anular a Hanna. Pero como están las cosas, con el alto riesgo para los guindas de perder la capital, quizá tanto Ariadna como Brugada tendrían que ser más pragmáticas.
Otro factor a tomarse en cuenta es, desde luego, la opinión del alcalde Giovanni Gutiérrez, pues nadie sin su bendición puede ganar. Avanzará sólo quien él apruebe, sea del partido que sea.
Lo lógico sería que apoyara a su compañero panista Héctor Barrera, quien desea con toda el alma sucederlo, pero qué creen: ¡no lo quiere ni tantito!
Aún no arrancan y los morenos se pisan la cola.
CENTAVITOS
“No habrá impunidad”, fueron las frases que Clara y Claudia repitieron como mantra hace un año, luego de conocerse el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores muy cercanos a la jefa de Gobierno. El crimen se cometió a pleno día, sobre Tlalpan, a cinco estaciones de Palacio Nacional; las autoridades locales y federales de la 4T juraron que pronto darían con los culpables y que se haría justicia. Ayer se cumplió el primer año y, aunque se asegura haber aplicado toda la fuerza del Estado, el asesinato de estas personas sigue impune, por lo que muchos se preguntan: ¿si se trató de los funcionarios más cercanos a Brugada, y hasta la Presidenta prometió solución inmediata, pero sigue sin resolverse, qué puede esperar un ciudadano de a pie? ¿O a poco es cierto lo que dicen que ya se sabe todo, pero que el gobierno prefiere mantenerlo oculto?

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