4 de mayo de 2026

Dossier de Prensa

Libertad Informativa

Los desafíos ambientales de la Ciudad de México

Por: Nancy Cárdenas

Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente nos invita a reflexionar sobre la relación entre nuestras ciudades y la naturaleza. En la Ciudad de México, esta reflexión es urgente, ya que enfrentamos desafíos ambientales que amenazan nuestra calidad de vida y la sostenibilidad futura.

En ese sentido, los problemas ambientales más agudos de la capital son la escasez de agua potable, la contaminación ambiental por ozono y el avance de la mancha urbana sobre el suelo de conservación.

La presente administración está a tiempo de emprender acciones para mitigar los daños ambientales y evitar la pérdida de más áreas verdes en la geografía de la ciudad. Hay legislación suficiente, la cual se va actualizando conforme se van suscitando fenómenos climatológicos de carácter atípico.

Pérdida del suelo de conservación: una amenaza silenciosa

Quien gobierna a esta capital debe saldar deudas históricas con la ciudadanía, aunque no se hayan constituido en su gestión; tal es el caso del ordenamiento de los asentamientos irregulares en el suelo de conservación.  El suelo de conservación representa aproximadamente el 59% del territorio de la Ciudad de México (cifra que aún no ha sido actualizada), abarcando áreas boscosas y agrícolas vitales para la recarga de acuíferos y la regulación climática. Sin embargo, desde 2010, se estima una pérdida anual promedio de 219 hectáreas debido a la urbanización descontrolada y la expansión de asentamientos irregulares.

Esta degradación no solo reduce la biodiversidad y los servicios ambientales, sino que también compromete el suministro de agua y aumenta la vulnerabilidad ante desastres naturales.

Ocurre algo similar con las áreas verdes, ya que hay una tendencia de pérdida de aproximadamente dos kilómetros por año, situación que está registrada en el Inventario de Áreas Verdes-Espacios Verdes de la Ciudad de México (SEDEMA, 2020)

Crisis hídrica: entre la abundancia y la escasez

A pesar de que el suelo de conservación facilita la infiltración de aproximadamente 245 mil millones de litros de agua durante la temporada de lluvias, la Ciudad de México enfrenta una severa crisis hídrica. El 40% del agua se pierde en fugas debido a una infraestructura obsoleta.

La sobreexplotación de acuíferos y la falta de mantenimiento en la red de distribución agravan el problema, afectando especialmente a las zonas más vulnerables de la ciudad.

Sin embargo, la ironía de esta ciudad estriba en que, en el temporal de lluvias, las precipitaciones causan estragos en los habitantes hasta el punto de causar graves pérdidas materiales y en ocasiones, hasta humanas.

En días recientes, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció la implementación del Plan Interinstitucional para la Atención de Emergencias por Lluvias en la Ciudad de México, “Tlaloque”, para sustituir red de drenaje y atender casos de emergencia por inundación con maquinaria especializada; pero de soluciones de fondo, todavía muy poco.

En este Día Mundial del Medio Ambiente, es imperativo reconocer que el futuro de la Ciudad de México depende de nuestras acciones presentes. La protección del suelo de conservación, la gestión eficiente del agua y la atención a los asentamientos irregulares no son solo responsabilidades gubernamentales, sino compromisos colectivos que debemos asumir para garantizar una ciudad más habitable y resiliente para las generaciones futuras.

¿Usted, qué opina?

Escríbame a nancyaudaz@yahoo.com.mx

___________________________________________________

NOTAS:

La ley sí es la ley.

Ley Ambiental de la Ciudad de México.

At. 4, fracción VIII.- (definición) Áreas Verdes: Toda superficie cubierta de vegetación, natural o inducida y las superficies permeables que permitan la recarga al acuífero que se localicen en territorio de la Ciudad de México (…)